Dudas, temores y creencias erróneas 

En esta página encontrarás las dudas, temores y creencias erróneas más frecuentes respecto al cáncer, surgidas en la mayoría de las ocasiones por el desconocimiento existente de la enfermedad.

Signo de interrogación 

 

Dudas y temores 

¿Puedo contagiarme un cáncer por tocar o estar con algún enfermo? 

No, nunca.

El cáncer no es una enfermedad infecciosa, por tanto, no se puede contagiar de una persona a otra. Sin embargo, cuando se padecen determinadas enfermedades infecciosas como el SIDA o la hepatitis (provocadas por un virus), existe un mayor riesgo de padecer algunos cánceres. En estos casos, se trasmiten el SIDA o la hepatitis y el cáncer es una posible evolución de estas enfermedades.

 

¿Puedo heredar la enfermedad?

Es poco probable.

Sólo en algunas familias existe una cierta predisposición para padecer determinados tipos de cáncer (suponen un 5-10% del total de cánceres).

 

¿Tendré dolor?

Posiblemente, no.

El cáncer no tiene por qué doler. La aparición de dolor depende de la zona en que se localiza el tumor. Pero, en cualquier caso, existe gran cantidad de opciones de tratamiento contra el dolor que controlan, en un porcentaje muy elevado de los casos, las molestias del paciente.

 

¿Tendré que estar ingresado?

En algunas ocasiones.

A veces, cuando se inicia un tratamiento para el cáncer, el paciente ha de ser ingresado durante un tiempo, generalmente para controlar más fácilmente los efectos secundarios de la terapia.

 

¿Dejaré de trabajar?

Depende de cada persona.

En ocasiones, la enfermedad o los tratamientos hacen que la persona tenga algún grado de deterioro físico, y necesite, temporalmente, más reposo y descanso. Sin embargo, la mayoría de las personas pueden seguir realizando las actividades diarias habituales y, dependiendo del tipo de trabajo, no necesitan abandonarlo. 

 

¿Si tengo pocos efectos secundarios es porque el tratamiento no es eficaz?

No tiene nada que ver.

Los efectos secundarios del tratamiento no se relacionan con la eficacia del mismo, dependen del tipo y dosis de la terapia y de la sensibilidad del paciente. Es decir, que el hecho de no presentar síntomas no significa que la terapia no esté siendo efectiva. 

 

¿Cómo puedo saber si el tratamiento funciona?

Tus médicos te lo indicarán.

Para conocer cómo responde un cáncer al tratamiento, es preciso realizar una serie de pruebas que permitan valorar al médico la evolución del mismo. Sólo después de dicho estudio se podrá conocer si el tratamiento ha sido eficaz.
El médico indicará qué pruebas son necesarias y cuándo es el momento más indicado para su realización.

 

¿Puedo comer y beber normalmente?

En la mayoría de las ocasiones no es preciso modificar la dieta. 

En general, es recomendable realizar una alimentación equilibrada y saludable (como cualquier persona no enferma). Un buen estado de nutrición permite tolerar mejor las terapias.
Con algunos tumores y/o tratamientos es necesario modificar, temporalmente, la dieta para minimizar o hacer desaparecer algún síntoma molesto. Una vez que dicho síntoma desaparece, se puede reinstaurar, poco a poco, la dieta habitual. En estos casos, el médico te proporcionará recomendaciones y consejos sobre la dieta para realizarla de la mejor forma.  

 

¿Puedo tomar remedios naturales?

No es aconsejable.

La creencia de que existen remedios naturales que puedan ayudar al paciente a curarse de su enfermedad y que son inofensivos está muy extendida. Sin embargo, dicha afirmación no es correcta.
Generalmente, no existen estudios científicos serios sobre estos remedios o tratamientos alternativos que evidencien su eficacia contra el cáncer.
No se debe llevar a cabo ningún tipo de medida o terapia alternativa desconocida sin consultarlo previamente con el equipo médico. Puede ser perjudicial o interferir con la terapia o los resultados de las pruebas. 

 

¿Cómo sé si la enfermedad ha desaparecido?

Tus médicos te lo dirán.

Una vez finalizado el tratamiento del cáncer, es preciso llevar a cabo una serie de revisiones periódicas para controlar los efectos secundarios y la evolución de la enfermedad.
Para determinar si el tumor ha desaparecido es preciso realizar una serie de pruebas, indicadas por el médico, que permitan valorar la respuesta de los tratamientos. 

 

¿Si me pinchan el tumor o lo biopsian, se extenderá la enfermedad?

No.

Las punciones o las citologías son métodos diagnósticos ampliamente probados y, si se realizan con la técnica correcta y en los casos en los que esté indicado, no provocan una diseminación o extensión de la enfermedad. 

 

El estrés, la depresión o un problema emocional importante ¿Pueden producir cáncer?

No se ha demostrado.

Los estudios que se han llevado a cabo para determinar si existe conexión entre el estrés y el cáncer no han demostrado ninguna relación entre ambos.
Ahora bien, es cierto que un estado anímico óptimo ayuda a manejar mejor la enfermedad y sus tratamientos desde el punto de vista psicológico.

Warning 

 

Creencias erróneas 

El cáncer es una lotería, si te toca, te toca; no se puede prevenir

No es cierto.

Existe una serie de tumores que pueden prevenirse (cáncer de pulmón, cáncer de colon...), otros pueden detectarse en fases premalignas, es decir, antes de que aparezca el cáncer (cáncer de cuello uterino) y otros pueden detectarse en fases precoces, como es el caso del cáncer de mama.

De los diferentes tipos de cáncer, se conocen algunos de los factores que los producen. Si se evitan dichos factores o se modifican adoptando una serie de hábitos saludables, se podrá disminuir el riesgo de padecer dicho cáncer. Por ejemplo: el tabaco aumenta el riesgo de padecer cáncer de pulmón, si evitamos su consumo evitaremos, en gran medida, el desarrollo de la enfermedad.

 

Las pruebas de diagnóstico precoz (cribado o screening) se hacen sólo a los que tienen molestias

No es correcto. 

Cuando se realizan pruebas de cribado o screening para algún tipo de cáncer, se hacen en personas aparentemente sanas que no poseen ningún síntoma de enfermedad. Generalmete, estas pruebas se realizan en la población que tiene más riesgo de desarrollar dicha enfermedad. Por ejemplo, la incidencia de cáncer de colon aumenta por encima de los 50 años, por lo que la prueba de detección del mismo se aplica en la población de dicha edad.

 

Un diagnóstico de cáncer es sinónimo de muerte irremediable e insufrible

No es cierto.

Hoy en día, este mito debe ser desterrado de una sociedad como la nuestra. No sólo porque cada vez se consigue la curación de una mayor proporción de casos de cáncer, sino porque en un número importante de casos sus síntomas pueden ser controlados de forma adecuada.
Más de la mitad de las personas con cáncer se curan y, en otro porcentaje importante, el cáncer se convierte en una enfermedad crónica en la que los pacientes poseen una buena calidad de vida.

 

Si no se puede operar es que no tiene cura 

No es cierto.

Hay cánceres que se pueden controlar o superar aunque la cirugía no sea posible, como es el caso de las leucemias, que afectan a las células de la sangre. En la actualidad existen tratamientos como la quimioterapia y la radioterapia que pueden ser el tratamiento más indicado para controlar un tipo de tumor concreto.

Ningún tratamiento por sí mismo es más curativo que otro, sino que dependerá del tipo de tumor y su localización, es decir, para cada caso de cáncer existe un tratamiento concreto.

 

El enfermo ahora se encuentra bien y si le intervienen el cáncer la enfermedad se extenderá

No es cierto.

Nunca un tratamiento va a hacer que la enfermedad empeore. En general, lo más frecuente es que un cáncer responda a los tratamientos y se consiga su desaparición. Sin embargo, en ocasiones, aunque la terapia sea la más adecuada, el cáncer puede ser resistente a la misma y no responder, con lo que la enfermedad no disminuye, e incluso puede seguir creciendo.
Esto no significa que el tratamiento haya empeorado o extendido la enfermedad, sino que no ha sido eficaz en este paciente.

 

Tanto tratamiento es porque está muy grave

No es cierto.

En la actualidad el tratamiento del cáncer es multidisciplinar, es decir, distintas especialidades médicas trabajan en equipo para elaborar un plan de tratamiento. Se combinan las terapias para ofrecer al paciente las mayores posibilidades de curación de la enfermedad.
Por tanto, recibir varios tipos de terapias no significa que la enfermedad sea más grave, o que la persona esté peor, si no que se aplican varios tratamientos para mejorar su eficacia.

 

Si le dan morfina es porque va a morir dentro de poco

No es cierto.

La morfina es un fármaco muy eficaz contra el dolor, que se debe utilizar en el caso de que este no ceda con otros medicamentos. Por tanto, no sólo debe administrarse en los últimos momentos de la enfermedad, sino siempre que se precise para mejorar la calidad de vida del enfermo.

 

INMUNO-PFS : un fármaco milagroso que cura el cáncer

No es cierto.

INMUNO-PFS no ha sido evaluado dentro del desarrollo habitual de la investigación médica humana. La información aportada no tiene validez y carece de rigor científico.

No hay ninguna publicación en la Literatura Médica que indique que INMUNO-PFS, PF-2, Caléndula officinalis cure el cáncer.

El producto INMUNO-PFS no está avalado por la comunidad científica como tratamiento antitumoral.

No hay ninguna prueba de que el consumo de INMUNO-PFS no pueda ser perjudicial para la salud, e incluso pudiera interferir de manera grave con los tratamientos antitumorales convencionales.

Recomendamos a todos los enfermos de cáncer que se informen y se asesoren con su Oncólogo Médico sobre la idoneidad de los “productos dietéticos” que le sean ofertados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Contenido actualizado el 9 / 7 / 2014

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