La AECC entra en el centro penitenciario Valdemoro-Madrid III para informar a los reclusos de cómo dejar de fumar

Era la primera vez que entraban en un centro penitenciario juntos. La doctora Marta López y el psicólogo Pedro Aguilar, pertenecientes al Departamento de Prevención y Promoción de la Salud de la AECC de Madrid, acudieron en la mañana del lunes 18 de diciembre a Valdemoro con el fin de impartir sendas charlas sobre deshabituación tabáquica en la prisión Madrid III, que actualmente alberga a un millar de reclusos.

Les esperaban los responsables del centro educativo de la prisión y un auditorio con casi un centenar de internos -93 reclusos y varios profesores-. “Además del contenido de la intervención, todo lo que sea salir de su rutina lo agradecen”, apunta la doctora, que a pesar de la “sensación de frialdad” que tuvo nada más entrar, una vez pasados los arcos de seguridad, rompió el hielo sin dificultad y comenzó a interactuar con la audiencia.

Inició la exposición explicando el concepto de adicción de tabaco, “para concienciar que se trata de una enfermedad y que sean conscientes de los peligros que tiene”, aclaró. Según algunas estadísticas, la incidencia de tabaco en las cárceles ronda el 70%. Éste ha sido uno de los motivos que han motivado poner en marcha esta iniciativa.

A esta adicción, que justifica el concepto de enfermedad, añadió los efectos perjudiciales del tabaco y los grandes grupos de enfermedad; los beneficios y recompensas por dejar de fumar; finalizando con pinceladas de tratamientos farmacológicos. “Algunos no entendían por qué siendo una droga que produce una adicción sigue siendo legal; mientras otras sustancias sí son consideradas ilegales”, señala; aunque la doctora no entró en otro tipo de adicciones.

Asimismo, la profesional de la AECC hizo hincapié en la figura del fumador pasivo, ya que algunos reclusos se interesaron por ello a modo de reivindicación, “ya que cuentan que muchas veces no se respeta las zonas -que las hay- libres de humos dentro del centro”, manifestó.

“Quise llegar al primer impacto con ellos e insistí en la percepción de salud, ya que a veces no tienen sensación de que les haga daño el tabaco”, aseveró.  Sobre todo, intentó desmontar falsos mitos y creencias, “lo de a mí no me hace daño o no noto nada”, matizó López. Argumentos que se utilizan en ocasiones para justificar el consumo “a mediana edad”.

Por su parte, Pedro Aguilar, que sí había tenido contactos anteriores con este tipo de población, afrontó su intervención con planteamientos motivadores para que dejaran el consumo de tabaco, “aunque existe cierta flexibilidad a la hora de fumar en el patio o en otras áreas de la prisión”.

El psicólogo de la AECC se adentró en el fenómeno adictivo desde un planteamiento más psíquico, describiendo cómo se produce la adicción psicológica y ofreciendo pautas para saber abordar, con consejos generales, el abandono del consumo “manejando mejor el reto, el desánimo, el síndrome de asistencia…”, señaló.

“Que la AECC traspase los muros de las cárceles, acerca a la entidad a todos los grupos de población con el fin de ayudarles; queriendo estar al lado de todas las personas, no solo de aquéllas que tienen mejor acceso”, declara el psicólogo, que destaca el interés demostrado por los asistentes, a pesar de que no pueden acceder a una App o un móvil y no pueden obtener con facilidad a medicamentos para dejar de fumar…”. El tiempo libre y la desocupación hacen que se incremente el consumo de tabaco; pese a ello, el ponente les habló de las consecuencias de su adicción y, sobre todo, en positivo, de los beneficios de dejar de fumar.

A pesar de estar en la cárcel, “es muy útil plantearse retos ahí dentro”, y uno de ellos es abandonar el consumo del tabaco. De esta manera, “aportando normalidad”, Aguilar planteó sus argumentos, recordando que el tabaco, además de para su consumo, es valorado en la prisión como trueque, “lo que hace que se acopie y se llegue a consumir más”

Acompañó a los dos ponentes en su visita a Madrid III la doctora Estíbaliz García, responsable del Departamento de Prevención de la AECC madrileña, que mostraba su satisfacción y agradecimiento por el trato recibido por los reclusos, profesores y personas del centro, y no descarta repetir la experiencia en 2018.

Finalmente, los aplausos, tras ambas intervenciones, no se hicieron esperar; incluso las menciones a la “libertad”, que realizó Aguilar, sensación que produce dejar de fumar; o la vertiente humorística y desenfadada en algunos pasajes de la doctora, “para quitar dramatismo y hacer todo más distendido”.