“Alimentación y prevención del Cáncer”

Manzana

Acompañadas de sus profesoras y de la agente de igualdad de la Junta Moncloa – Aravaca, Pilar Sanz,  25 mujeres del centro de educación de adultos Francisco Giner de los Ríos han asistido a la actividad realizada hoy por el Departamento de Prevención y Promoción de la Salud de la aecc JP Madrid, bajo el titulo “Alimentación y prevención del Cáncer”

Primero ha comenzado el Dr. Méndez con una serie de definiciones (nutrición, alimentación, nutrimentos, calorías, etc.), señalando la diferencia entre alimentación, proceso en el que intervenimos conscientemente al elegir los nutrimentos y nutrición, proceso fisiológico e independiente de nuestra voluntad. Se han pasado revista a los principios inmediatos (hidratos de Carbono, proteínas, y ácidos grasos), señalando su composición química, necesidades y alimentos en los que se encuentran. Se ha expuesto la conveniencia de adecuar la ingesta calórica con los requerimientos de cada persona, que pueden modificarse por múltiples factores (fiebre, intervenciones quirúrgicas, enfermedad, edad, actividad física, etc.).

Posteriormente se ha mostrado la pirámide de alimentación de la dieta mediterránea, donde se ha recalcado que lo importante es no darle la vuelta, basándose en cereales, legumbres, frutas, verduras, algo de aceite de oliva y algún lácteo. Alguna vez a la semana y alternando deben consumirse huevos, pescados, carnes blancas y de vez en cuando otros alimentos como las carnes rojas. También se ha señalado la importancia de su preparación, debiendo evitar la exposición de las carnes al fuego directo o altas temperaturas de manera frecuente. Posteriormente se ha hablado de la relación de la alimentación con el cáncer, en particular con los del tracto digestivo como el frecuente cáncer de colon, su relación con la ingesta de fibra, azúcares de rápida absorción, etc. La actividad física debe estar incluida en los hábitos higiénicos dietéticos saludables. 

Posteriormente ha intervenido el psicólogo Pedro Aguilar, que ha efectuado unas interesantes reflexiones sobre aspectos culturales e históricos de la alimentación a lo largo del tiempo y de ciertos hábitos interrelacionados con malas prácticas alimenticias como comer con prisa, solos, fuera de horario, saltarse alguna comida, etc. La falta de sueño ha sido resaltada como un cofactor para una mala alimentación. Un aspecto importante que ha señalado es la relación alimentación, cánones estéticos y premios. Una mala relación con la comida, con algo tan básico como eso, puede producir trastornos importantes. No deberíamos relacionar el placer de la comida con la cantidad, con emociones negativas ni con actividades distractoras. Si bien es cierto, como ha señalado el psicólogo, un hábito tan arraigado no puede cambiarse de la noche a la mañana, precisa de un entrenamiento y un seguimiento que puede precisar de una supervisión profesional.

La sesión ha sido seguida con suma atención por las asistentes, habiendo un diálogo con ellas que ha sido enriquecedor.