La Catedral de Santiago recibe a las 15 pacientes oncológicas de ‘El Camino de tu vida’

La Catedral de Santiago recibe a las 15 pacientes oncológicas de ‘El Camino de tu vida’

La plaza del Obradoiro, a los pies de la Catedral de Santiago de Compostela, recibió en a la tarde del viernes 29 de septiembre a Ana Linares, Ana Sánchez, Ángeles, Arancha, Carmen, Claudia, Cristina, Gema, Mar, María Isabel, Maribel, Mayorli, Montse, Pepa y Sonia. Las quince pacientes oncológicas tratadas en el Hospital de La Princesa, con edades comprendidas entre 26 y 60 años, que hace una semana partieron de Madrid con el objetivo, a través de cinco etapas, de completar ‘El Camino de tu vida’, denominación elegida para su reto de recorrer 115 kilómetros del Camino de Santiago, desde el municipio lucense de Sarria.

El objetivo de esta iniciativa -que cumple su segunda edición-, a la que se han sumado diez sanitarios del centro hospitalario madrileño, incluida la coordinadora de Voluntariado de la AECC en el mismo, Carmen Blanco, ha sido no solo compartir experiencias en torno al cáncer de mama, sino también concienciar a la sociedad de la enfermedad; mejorar la relación entre las pacientes y profesionales implicados en su tratamiento; avanzar en las relaciones entre las pacientes; y contribuir a aumentar la autoestima de las pacientes a través de un refuerzo positivo, como el de la realización del Camino.

Las pacientes y sanitarios participantes, que se han costeado personalmente la realización del proyecto, con el apoyo de una docena de empresas colaboradoras, forman parte de un proyecto que surge como una continuación del grupo de terapia para pacientes oncológicas que, con una periodicidad semanal, se lleva a cabo desde hace años en el centro, coordinado por la psicóloga clínica Montse Alcañiz, que también se sumó al Camino, junto a la oncóloga Ana Ballesteros, responsables ambas del programa.

Las etapas -con una media de cinco horas de duración, con descanso incluido- unieron las localidades de Sarria con Portomarín (22 kilómetros), Palas de Rey (24 km.), Arzúa (29 km.), Rúa (19 km.) y Santiago (21 km.). Aunque la niebla y las lloviznas acompañaron a las caminantes a cada inicio de sus etapas, el sol fue el habitual compañero de viaje hasta dos kilómetros antes de llegar a la capital gallega, cuando la lluvia hizo acto de presencia, lo que elevó la épica de las caminantes en la culminación del Camino.

Para afrontar las etapas “contábamos con botas de montaña, prendas térmicas, leggins -polainas- y fulares; además de ponernos la camiseta rosa del Día Mundial contra el Cáncer de Mama de la AECC”, cuenta Claudia Viviana, paciente que afrontaba por vez primera el reto. A todo el equipaje se sumaba el tradicional bastón, los víveres, fruta y agua para sobrellevar la ruta.

En cuanto a las incidencias, no faltaron las ampollas y los problemas con las uñas de los pies antes de pisar la Catedral de Santiago y asistir, a mediodía del sábado, a la Misa del Péregrino.

“Todo el Camino me ha sorprendido para bien. Nos ha hecho sentir que podemos, que no estamos enfermas, al sentir por un momento que la enfermedad es algo más de la vida y no algo que nos limite”, afirma Claudia.