Concierto en Águilas

Concierto en Águilas

El pasado viernes 5 de junio se celebró en el auditorio y palacio de congresos Infanta Elena de Águilas un concierto extraordinario organizado por la Asociación amigos de la cultura de Águilas, Ayuntamiento de Águilas y la Fundación Cajamurcia a beneficio de la AECC, con el patrocinio de diversas empresas de la localidad. Decimos extraordinario porque es poco común poder escuchar música barroca en directo fuera de nuestra capital. La recaudación neta ascendió a 4.000 € que fue donada íntegramente a la Junta provincial de la lucha contra el Cáncer cuyo cheque fue entregado por la presidenta de la Junta local Dolores Pérez García al vicepresidente Dr. Molina Boix.

La Camerata de Murcia nos ofreció un repertorio centrado, fundamentalmente, en el concierto grosso; tres de sus cuatro elementos eran hermosos ejemplos de esta estructura musical.

Comenzó el concierto con una “Battalia” de Biber, género muy común en la época, con expresivos ejemplos de pizzicato en los violonchelos, a imitación de las balas propulsadas por las armas de guerra; disonancias en los fraseos del segundo movimiento, para asemejarse a los cantos de los soldados, ebrios la noche anterior a la contienda; hermosísimos cromatismos en los violines, a semejanza de los lamentos de los soldados heridos; y el sorprendente recurso de la interposición de una sencilla hoja de papel entre el mástil y las cuerdas de un soberbio contrabajo para que su sonido recordara al de un tambor en el campo de batalla…..

El resto del concierto, dedicado a la fórmula del concierto grosso (con composiciones de Geminiani, Corelli y Haendel) fue toda una manifestación de esta estructura musical a través de sus principales arquetipos: diálogos entre los dos violines principales y los violonchelos, expresivas contraposiciones entre las dos secciones de cuerdas, elegantísimas partes fugadas al final de cada obra, signo icónico de la época….

Queremos destacar, además, la delicadeza en la expresión, el virtuosismo en la técnica, la sincronía milimétrica en el desplazamiento de los arcos en el final de cada movimiento…. algo impresionante, emocionante en sí mismo. El medio también se convierte en mensaje: la comunión entre los músicos era absoluta, más que evidente.

Su concertino, José Néstor Tomás, explicó, antes de comenzar, cómo desde la Camerata quieren acercar la música clásica al gran público, hacerla accesible. Para conseguirlo, desgranó las principales imágenes musicales de la “Battalia”. Lo consiguió. Antes de empezar, el público ya nos habíamos rendido.