“Los enfermos y los niños han sido la fuente de creatividad de mi primer libro: ‘Tras la mariposa azul’”, presentado en la AECC por Begoña de Cevallos

‘Tras la mariposa azul’”, presentado en la AECC por Begoña de Cevallos

Begoña de Cevallos, reconocida trabajadora social y psicóloga de la AECC de Madrid desde hace más de una década, ha presentado su primer libro ‘Tras la mariposa azul. Aprender de la muerte te llena de vida’, en la tarde del lunes 20 de junio en un repleto salón de actos de la Junta de Madrid de la AECC, adornado para la ocasión con decenas de mariposas azules colgadas del techo o apoyadas sobre las butacas.

El libro, editado por Círculo Rojo, consta de 151 páginas divididas en 17 capítulos. “Hoy me he decidido a escribir este libro sobre todo lo que tengo la suerte de aprender trabajando con pacientes de cáncer”. Con estas palabras de la psicóloga y trabajadora social con las que introduce su obra, que ratificó en la presentación, se encierra lo que se va a encontrar el lector al leer el libro, terminado de escribir en el verano de 2014.

De qué trata y adónde quiere ir con su puesta de largo fue lo que la autora, presentada por la redactora jefe de la revista ‘Capital Humano’, Mercedes de la Rosa, quiso explicar y dar a conocer esta tarde en un acto de sentimiento y sensibilidad a flor de piel, donde no podían faltar los testimonios. Para ello, la autora invitó a una madre y esposa, Paz Gómez Expósito, cuyo marido falleció no hace mucho tras diez meses de enfermedad terminal. “Cada paseo podía ser el último paseo”, así de intensa vivió la recta final de la vida de su pareja y, hoy, ha hecho de esa experiencia una profesión, organizando sepelios civiles.

Begoña habló de Melquiades, un enfermo del madrileño barrio de Vallecas, que le dio una gran lección: “La vida es muy sencilla y nosotros nos la complicamos”. La autora enumeró las vivencias con enfermos que le empujaron a escribir. “La enfermedad es una oportunidad creativa”, señaló, apuntando a los enfermos y a los niños como sus grandes fuentes de aprendizaje. Acabando con la proyección de un vídeo de “lucha y de héroes y heroínas”, recordando a Emilia, otra enferma oncológica con la que compartió vivencias.

El acto llegaba a su fin y fue el turno de Rodrigo Gómez, un enfermero del Hospital de Parla, que tras salir de una charla que impartió Begoña en el centro, éste, amante también de la música, no dudó en “regalarle” una canción, como queriendo ser partícipe de la “creatividad en espiral” de que la autora hace gala, titulada ‘Melodía de estrella’, en recuerdo de una niña hospitalizada, dentro de un disco, ‘Entre sueños’, que editó durante una baja que le devolvió a su afición, los teclados.

Junto a esta experiencia musical, se pudo escuchar previamente en la sala los 44 temas encadenados por la autora, gracias al programa ‘Spotify’, de sus cantantes y autores preferidos, como Jorge Drexler, Pablo Alborán, Maldita Nerea, Rozalén,… “Unas letras que alcanzan el corazón”, aseguraba la autora, que hacía referencia a que en el libro se pueden encontrar continuos pasajes acompañados de música e imágenes.

En la presentación se encontraban amigos, familiares y compañeros de trabajo de la protagonista. No podía faltar el presidente y la directora de la AECC de Madrid, Ignacio Muñoz y Beatriz García-Lomas; sus actuales compañeras de Trabajo Social, Marta Escudero, Patricia Vigara y Mercedes de la Peña, a las que se sumó la actual becaria del departamento, Sandra Maricalva, la ex trabajadora social de la AECC Ana del Amo y otros compañeros de trabajo de la Junta local.

Junto a la creatividad, siempre presente en su labor cotidiana y en este libro, la autora reflexiona especialmente durante todo el texto sobre la vida y la muerte. “Le tenemos tanto miedo a la muerte y curiosamente muchos de nosotros estamos muertos en vida porque no valoramos nuestra vida”, sentencia la autora en el capítulo 14.

Begoña de Cevallos, toda una mujer creativa, no podía pasar sus años más productivos profesionalmente dejando pasar la oportunidad de escribir un libro, de exponer sus experiencias, en definitiva, de contar a los demás todo lo que le llega a ella. “Son mis pacientes la fuente de mi creatividad”, aseguró, ante la emocionada mirada de su pareja, Gonzalo, de sus hijos, Irene y Jorge, de sus padres y de toda su familia, que quisieron estar con ella en tan señalado lunes y bajo el vuelo de mariposas azules.