Más de doscientas personas brindan por la AECC de Las Rozas de Madrid en su 20ª Cena benéfica

Pasadas las nueve y media de la noche del viernes 10 de junio, el Gran Hotel Las Rozas acogió la vigésima edición de la Cena a beneficio de la AECC de Las Rozas de Madrid, en la que Mercedes Muro, presidenta de la asociación en la localidad, hizo, como cada año, de anfitriona del encuentro, dando la bienvenida a todos los asistentes, que pudieron conocer la AECC a través de la proyección inicial de un vídeo corporativo titulado ‘Color Esperanza’.

En esta edición, la cifra de invitados aumentó levemente con respecto a 2015, hasta llegar a superar los doscientos. El alcalde de la localidad, José de la Uz, y su esposa, en su primer año de mandato, no quiso perderse la ocasión de asistir a la cena junto a numerosos miembros de la Corporación municipal. Port parte de la AECC de Madrid se encontraba su vicepresidente, Javier Prado, que en el transcurso de la cena se dirigió a los presentes agradeciendo su participación y apoyo a la asociación.

Tras el afamado cóctel de bienvenida en el jardín del hotel, que hizo que la cena comenzara sobre las once, las 23 mesas preparadas se fueron completando de invitados en una nueva noche solidaria, “no ha faltado ni don Daniel, sacerdote de nuestra parroquia de San Miguel Arcángel”, señaló la presidenta de la AECC roceña, tras mes y medio de preparativos.

A los postres, fue el turno de los reconocimientos. Este año, tres personas recibieron el homenaje de la AECC: las concejalas de Las Rozas de Educación y Cultura, Mercedes Piera, y de Familia, Servicios Sociales y Sanidad, Paula Gómez-Angulo, y el empresario Guillermo García, administrador delegado del Grupo Manserco.

A continuación, llegó la diversión. Raúl Pérez, del Dúo Kapikua, amenizó el acto; para pasar, seguidamente, a la subasta, cuyos productos fueron donados por el Grupo Manserco. Por su parte, el televisivo humorista Javier Quero, habitual colaborador de la AECC local, hizo de maestro de ceremonias de todo el encuentro, destacando su buen hacer en la tradicional rifa de regalos aportados por un buen número de empresas y comercios del municipio. Poniéndose el colofón a la celebración de la vigésima cena bien entrada la madrugada.