Sonrisas Solidarias con AECC

La Junta Local de la Asociación Española Contra el Cáncer en Rincón de la Victoria ha celebrado con éxito en el Restaurante Riosol su Cena Solidaria, se trata del primer evento para recaudar fondos que organiza desde que se creó hace aproximadamente nueve meses. Hasta la fecha se había dedicado a realizar campañas informativas sobre el cáncer de mama, cáncer de colon o con motivo del Día Mundial Contra el Cáncer (4 febrero).

Para esta primera ocasión de “Sonrisas Solidarias”, la presidenta Anabel Rodríguez y las voluntarias que forman el grupo de la AECC en Rincón de la Victoria, contaron con las actuaciones del grupo Malintencionados y de los humoristas Justo Gómez y Manolo Sarria que, junto a Fernando Ramos, el presentador de la gala, hicieron el esfuerzo para sobreponerse a la pérdida de su amigo Chiquito de la Calzada.

También fue notable el apoyo de empresas de Rincón de la Victoria que donaron regalos para la rifa que se celebró o llenaron una mesa, como fue el caso de SafaMotor.

Además de la solidaridad del pueblo de Rincón de la Victoria, la Asociación Española Contra el Cáncer contó con la presencia del alcalde Francisco Salado y de una amplia representación de los grupos municipales. Por parte de la AECC, además de su presidenta de la Junta Local, Anabel Rodríguez, acudieron a esta importante cita Pedro González, gerente provincial, Jesús Sánchez Prieto, tesorero y José Luis González, vicepresidente de AECC en Málaga.

Los beneficios de la cena se van a dedicar íntegramente al mantenimiento de los 9 pisos residencia que la AECC tiene en Málaga y a los servicios que presta en ellos de forma gratuita  a los pacientes y a sus familiares. Además de alojamiento, la AECC ofrece manutención, ayuda psicológica, asesoramiento de los voluntarios y de la trabajadora social, actividades de ocio para los niños y servicio de traducción, en caso necesario. En 2016 se atendió a 184 personas con una ocupación media del 73,29%.

La AECC procura que los pacientes y sus familiares tengan la oportunidad de afrontar la enfermedad en un entorno afectivo, adecuado y cercano al hospital donde reciben tratamiento, pudiendo hacerlo sin que el gasto económico que se deriva de la enfermedad pueda impedírselo. Son centros destinados a acoger, de manera totalmente gratuita, a niños y adultos enfermos de cáncer cuando el tratamiento oncológico ambulatorio sea de larga duración y se encuentren durante largos periodos fuera de su domicilio habitual. Los principales beneficios que reportan son:

  • Mejora de la calidad de vida del paciente y de sus familiares
  • Asegurar las coberturas de sus principales necesidades.
  • Dotar a la familia de espacios que permitan la intimidad y el desarrollo de un clima de bienestar.
  • Mantienen, en la medida de lo posible, los hábitos cotidianos de las familias durante el tratamiento del niño o del adulto.
  • Minimizan el gasto derivado de la enfermedad como alojamiento, manutención y largos desplazamientos.
  • Proporcionan recursos de apoyo a los pacientes y a sus familiares que les ayudan a afrontar las dificultades. 
  • Eliminan las posibles reacciones emocionales negativas derivadas de la hospitalización, por ejemplo el aislamiento.