A veces la vida nos detiene los pies…

A veces la vida nos detiene los pies…

“A veces la vida nos detiene los pies… solo para que descubramos y usemos nuestras alas”, reflexión de un taller prelaboral de creatividad y cáncer.  

Bajo el título “Creatividad y Cáncer”, el Departamento de Trabajo social de aecc de Madrid llevó a cabo a mediodía del martes 28 de julio un taller prelaboral en el marco de su programa de Inserción Sociolaboral para enfermos de cáncer. Éste fue conducido por dos de sus profesionales, Ana del Amo y Begoña de Cevallos, en el salón de actos de la sede de la aecc madrileña, con la finalidad de continuar el proceso de acompañamiento, en la fase de supervivencia.

El objetivo de la comunicación  fue ampliar la mirada de la enfermedad del cáncer y entenderla como una oportunidad creativa, porque pretende ayudar a “trascender los propios límites”. Según las ponentes, “a pesar del tremendo impacto que genera el diagnóstico, esta sacudida emocional también coloca a la persona delante de un universo de opciones y alternativas que antes no alcanzaba a imaginar”.

La enfermedad, en clave de aprendizaje, se muestra como “una herramienta muy útil de empoderamiento y puede suponer un estímulo a la creatividad”, subrayaron las trabajadoras sociales a una veintena de asistentes al taller.

Diferentes estudios, como el del investigador británico Ken Robinson, ponen de manifiesto que “todos somos creativos”. Las profesionales invitaron a los presentes a sacar todo el potencial creativo personal, que puede ser despertado a raíz de una situación crítica como es el cáncer. Los investigadores se han inspirado también en los “grandes maestros de la creatividad, que son los niños”, así como en los propios pacientes. Además de utilizar diversos pensamientos del científico Albert Einstein o del empresario informático, fallecido de cáncer en 2001, Steve Jobs.

“A veces la vida nos detiene los pies… solo para que descubramos y usemos nuestras alas”. Con esta frase se quiso mostrar que la crisis, en forma de enfermedad, “supone un punto de inflexión para reflexionar, aprender y crecer”; además de que puede ayudar a las personas a salir fortalecidos, suponiendo también un efecto transformador para la persona y su entorno, dando lugar a una oportunidad creativa para ella.

El taller finalizó con un ejercicio participativo sobre qué cosas nos inspiran en la vida y con una visualización con el fin de ayudar a los participantes, enfermos, familiares y profesionales, a interiorizar los contenidos de ambas intervenciones. “En situaciones extremas todos podemos dar lo mejor de nosotros mismos”, apunta De Cevallos, que cree en la creatividad cotidiana, ya que “todos somos capaces de crear momentos especiales en nuestras vidas”.