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Un método para predecir la resistencia al tratamiento en cáncer de mama HER2+

Proyecto dirigido por:
Equipo Dra Muntasell

Un proyecto de investigación en el que trabaja la Dra. Aura Muntasell, y que ha sido posible gracias al apoyo de la AECC, ha permitido encontrar un modo de identificar aquellas pacientes con cáncer de mama HER2+ que van a beneficiarse de un tratamiento con anticuerpos. Se trata de un proyecto colaborativo entre investigadores del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) y el Hospital del Mar de Barcelona, el Hospital Clínico de Valencia, la Fundación Jiménez Díaz de Madrid y el Instituto Universitario Puerta de Hierro de Madrid.

Gracias a esta investigación, se ha visto que contabilizar el número de células NK maduras que hay en la sangre ayudaría a predecir si el tumor de una paciente con cáncer de mama HER2+ va mostrar resistencia o no al tratamiento con anticuerpos. Este nuevo avance podría ser aplicable a otros tipos de cáncer. 

El cáncer de mama HER2+ es un tipo de tumor agresivo. Para tratarlo (en combinación con quimioterapia, radioterapia y cirugía) se pueden utilizar unos fármacos llamados anticuerpos, consiguiendo resultados satisfactorios. Pero este tratamiento no siempre es efectivo. 

En resultados anteriores, este equipo de investigación descubrió que el tratamiento con anticuerpos funciona mejor en pacientes con este tipo de cáncer, cuando dentro del tumor hay infiltradas un número elevado de células asesinas o Natural Killers (NK), unas células capaces de reconocer a las células tumorales captadas por el sistema inmune y ‘’matarlas’’. 

Ahora, han dado un paso más y, en un estudio realizado en 66 pacientes con este tipo de cáncer de mama que han recibido este tratamiento, han comprobado que mediante un análisis de sangre se puede predecir si el tumor primario de una paciente va a resistir o no al tratamiento con anticuerpos, para ello se han fijado en la madurez y el número de células NK en sangre. Lo que han observado es que cuanto mayor es el nivel de células asesinas NK ‘’maduras’’ o ‘’envejecidas’’ en sangre, menor es el número de ellas infiltradas en el tumor (posiblemente por una incapacidad para entrar en él),  dando lugar a una mayor resistencia al tratamiento. 

El siguiente paso del equipo de investigación es avanzar en la aplicación de estos resultados en las pacientes con cáncer de mama HER2+ y buscar métodos de cómo mejorar la eficacia del tratamiento con anticuerpos, poniendo el foco en la maduración y número de las células asesinas.
Sin duda, éste es un importante paso para la medicina personalizada, ya que podría permitir predecir en qué pacientes va a funcionar el tratamiento con anticuerpos y en cuáles no pudiendo adecuar el tratamiento para cada caso específico.  


Más información: https://www.ncbi.nlm.nih.gov