Hace 4 meses

Hola, me llamo Rocío, tengo 49 años y he pasado un cáncer de mama, por el que me he sometido a dos operaciones, dos tandas de quimio, radio e inmunoterapia. Estuve de baja en la empresa en la que llevo 20 años trabajando durante 14 mese y medio. Hace tres meses, al reincorporarme con toda la ilusión del mundo por volver ha reemprender mi rutina normal,  me encontré con que tenía la sensación de que no era muy bien recibida. La persona a la que contrataron para cubrir mi baja continuaba en su puesto, a mi me asignaron otras tareas que no eran propias ni de mi trabajo habitual ni de mi categoría, me cambiaron el horario que llevaba haciendo durante años y sin previo aviso, me redujeron el salario en casi 200 €, cosa de la que no me dieron ninguna explicación hasta casi dos meses después, y la explicación fue que "en el estado en que estaba, decidieron por mí para no darme un disgusto". Tras dos meses de ninguneo en la empresa, aislamiento por parte de mis superiores, vacío de tareas y alguna intimidación, puse el tema en manos de abogados porque tengo motivos y pruebas suficientes para una demanda, y he cogido una baja médica por ansiedad y depresión. Lo que no pudo el cáncer en 15 meses, lo han podido ellos en sólo 2 meses. 

He abierto este tema porque tanto los médicos como los abogados me han dicho que desgraciadamente, no es raro que tras bajas largas como la mía, ocurran estos casos. ¿Alguien ha tenido una experiencia similar? ¿Qué se puede hacer para hacer para dar visibilidad a esta discriminación que tenemos que sufrir tras habernos sometido a una prueba tan dura como es superar un cáncer, y quere volver a la normalidad? 

Hace 4 meses

Hola Rocío soy estudiante de la carrera de trabajo social y nos gustaria
que nos contaras tu caso a traves de una entrevista, saludos

Hace 11 meses

Buenas tardes Rocío, 

Yo he superado también un cancer de mama, actualmente tengo 61 años y me he reincorporado de nuevo al trabajo hace cinco años. Estuve de baja 18 meses. Mi experiencia ha sido muy distinta: desde el principio fuí muy bien recibida, y como mi rendimiento al principio era bajo, yo estaba preocupada por si iba a tener consecuencias. Nadie me presionó, todo volvió a la normalidad pasados unos meses, y tengo que decir que yo era mi propio enemigo; dudaba de mis capacidades, y a veces no entendía informes sobre proyectos realizados por mí antes de enfermar. Era como si los hubiese realizado otra persona. Con el tiempo he vuelto a ser yo misma, incluso mejorada. Quizá influyó el hecho de que mi responsable es una mujer que pasó el cancer de mama a los 40 años, con niños pequeños, y sabe lo que es. Te aconsejo que no te hagas mala sangre, en estos momentos es cuando se descubre la calidad humana de la gente que te rodea. El problema es de ellos, no tuyo, y la vida es larga; tendrán oportunidades de comprobar que no son inmunes a la enfermedad, y descubrirán el valor de la comprensión y el apoyo. Haces bien en hacer valer tus derechos, pero no te dejes arrastrar por la ira o la depresión. Hay más vida por delante..

Saludos y mucho ánimo