DÍA1

Hace 4 años

Ante todo pedir perdón a la AECC. Hace 10 años falleció mi padre de cáncer de pulmón; cuando se le diagnostico era irreversible. Fue doloroso, duro, horrible. Entonces me planteé asociarme a AECC (siempre colaboro en campañas y demás). No lo hice por esa inercia de la dejadez de "mañana"... y han pasado 10 años.
Ahora le han detectado a mi madre Cáncer de Endometrio y sospechan que Carcinomatosis Peritoneal... buffff, no tengo ganas ni de mirar lo que es, porque ni siquiera nos han dicho qué es, o que va a poder ser. Hasta el día de hoy, esperando la lamparotomía pues me imagino de todo ya que está teniendo unos síntomas horribles de lo peor. Comprenderéis, quien lea esto, cómo me encuentro; me tenéis que perdonar pues me gustaría que este "diario de testimonios" cambiara con el tiempo, bien por que mi madre evoluciona positivamente, o bien por que, yo lo positivo, pensando, ante todo, que la vida es así, y que aunque joven (70 años) aún le queda mucho por vivir, la vida te sorprende así y tienes que encajarlo. Duro, cruel, pero real.
Ha sido una mujer de vida saludable; hasta hace semanas entera, viva, alegre, activa,... no voy a decir eso de "la mejor madre del mundo", porque todas las madres, si sois verdaderas madres y un día supusimos una alegría para vosotras llegar a vuestar vida, seréis buenas madres.
Ahora si voy a asociarme a la AECC. Quizás suene a "oportunista", nada más lejos. Suena a que la indiferencia nos hace ir, muchas veces, solos por el camino, cuando al lado hay gente que quiere acompañar (desde la salud o el sufrimiento), pero quiere ir contigo.
Por ahora lloro mucho. Qué va a ser de mi cuando entre en mi casa y diga, o recuerde, cuando digo MAMA y nadie responda. Ya hago mis ensayos, por que ese silencio será el más desgarrador sonido que tendré que no-oir.
Hasta pronto.
Hace 4 años

Hola Degasa, no tienes que pedir perdón por nada, la vida nos va llevando y muchas veces dejamos de hacer cosas, no por falta de interés, sino por qué siempre hay algo más urgente e inevitable... Nunca es tarde para colaborar con los que sufren, con los que ayudan, con los que luchan... y yo te doy la bienvenida a esta tu casa. Siento muchísimo la pérdida de tu padre y el diagnóstico de tu madre. Ojalá puedas contarnos muy pronto que todo ha sido un susto, que hay alternativas de tratamiento y que funcionan. Aún no hay nada perdido, pero sí un largo camino que recorrer.

Llorar alivia a ratos, sí no pudiésemos llorar nos desgarraríamos por dentro, de manera que llora lo que necesites. Después tendrás que armarte de coraje y de ternura, para acompañar a tu madre en su lucha. Aquí nos tienes para lo que necesites. Un abrazo enorme.

Hace 4 años

Gracias Bellaluna.

Lloro muchísimo. Estoy muy unido a mi madre (somos 4 hermanos) pero yo tengo mi vinculación, creo, demasiado ligada a ella pues los demás hermanos (todos menores) se casaron y salieron de casa, tienen sus mujeres, sus hijos; con la enfermedad y muerte de mi padre me reencontré con mi madre después de muchos años lejos; juntos hemos tenido que superar algunos problemas familiares; yo también vivía fuera de la casa familiar hasta que nos dijeron esto; desde siempre cada vez que me marchaba para volver a mi lugar de residencia pedía, a Dios, que me la cuidara,... teníamos tantas cosas planificadas, tantos paseos por el campo, ... Soy consciente de que hay gente con problemas "de verdad", niños sobre todo, o padres de familia que tienen mucho que sacar adelante.

Se que soy un poco egoista, o egocéntrico, supongo que es normal nada más encontrarme donde me encuentro: en el principio de ese largo camino que me describes y que supongo durísimo. Quizás arrebatado por la ignorancia escribiría: ójala que nos quede un camino, aunque sea malo...

Si no llorara me desgarraría por dentro, y algo de eso me está pasando cada vez que la miro. Supongo que es lo normal en este caso. Tampoco exteriorizo esta pena con nadie. He pensado si ir al médico para buscar apoyo psicológico pues no dejo de pensar en mi madre y su enfermedad, presente, o ausencia futura. A veces me descubro paralizado en el pensamiento de su ausencia, su adios, se me hace impensable que lleve días sin llamarme al teléfono, cuando antes tenía dos o tres llamadas o cuatro o cinco al día.

No quiero cansaros con esto pero es el único rincón que he encontrado para expresar estas cosas.

MUCHAS GRACIAS