Hasta mañana, papá

Hace 2 años

Hace ya poco más de un mes que le perdí, y hoy, por fin, me atrevo a escribir unas palabras.
El 12 de agosto de 2014 mi padré entró en situación de incapacidad temporal de trabajo. Llevaba un tiempo cansado y había perdido bastante peso. Después de un TAC total de cuerpo, le encontraron una masa en el hígado. ¿El diagnóstico? Cáncer de testículo, coriocarcinoma, con metástasis al hígado. Operación urgente extirpando el testículo izquierdo, y a comenzar con las dosis de quimioterapia.
Empezamos con cisplatino. Nos dicen que estos tumores, aunque sean agresivos, responden muy bien ante la quimioterapia. Pero el resultado no es el esperado del todo. La masa en el hígado se reduce, pero los marcadores no dejan de subir. El ca**** del bicho se resiste.
Cambio de planes. Vamos a intentar dos autotrasplantes. Durante varias sesiones, le dan más dosis de quimioterapia y además le extraen las células madre. El 31 de diciembre será nuestra última nocheviaje juntos. El 1 de enero ingresamos para el primer autotrasplante. Muchos ya sabéis cómo son. Altas dosis de quimioterapia para limpiar de células malignas, y luego implantantarte las tuyas propias. Hay que ir siempre con mascarilla, evitar cualquier virus o bacteria, pues acabaría con su vida al instante. Superamos los dos autotrasplantes. LA media suele ser de unos 28 días, pero mi padre rompe las expectativas y sale sólo en 21 días. Pero lo positivo se acaba convirtiendo en negativo. Aparecen masas satélites alrededor de la principal. El bicho no sólo aguanta, si no que empieza además a crecer.
Decisión del médico: operar y quitar los trozos de hígado invadidos. El 22 de abril le someten a una larga de operación de cinco horas. La intervención en sí es un éxito. Le han limpiado todo lo que se podía ver de tumor en el hígado. Dentro de un mes y medio haremos de nuevo TAC total body para ver cómo evoluciona la cosa.
2 de junio, realizamos el TAC. A los días conoceremos los resultados, pero sabemos que no van a ser buenos. Mi padre, que al principio empezó a recuperarse de la operación, empieza a estar bastante cansado. Así que ya esperábamos malas noticias, pero no las que nos dan: hígado invadido en casi su totalidad.
Llegamos a julio. Ya no puede ni con su alma. Cualquier movimiento es casi imposible. No le duele nada, pero le pesa el cuerpo y el alma. Ingresamos para, seguramente, ya no salir nunca más.
Tres semanas día tras día en el hospital, sabiendo que te voy a perder. Pero todos aparentando que no es así porque tú dijiste una cosa: no os preocupéis, salí de los autotrasplantes estando muy malito, de esta saldré. Creo que ese coraje convirtieron cinco días de esperanza de vida en 21.
El 26 de julio es su cumpleaños. Ya lleva casi un año de baja. ¿Qué podemos regalarle para el que va a ser su último cumpleaños? ¿Algo físico? Eso me parecería estúpido. ¡Ya lo tengo! Cojo su móvil, y escribo a todos sus compañeros de trabajo para que me manden un vídeo selfie deseando feliz cumpleaños a mi padre. El fenómeno se convierte en viral en la empresa. Empiezan a llegar vídeos. El resultado es una compilación de 20 minutos que le muestro a mi padre en un iPad. No puede parar de llorar. Simplemente me dice: el mejor regalo de mi vida. Esa misma tarde de su cumpleaños, la poca fuerza que le queda, parece que se empieza a apagar del todo. YA no va a poder ni siquiera levantarse de la cama.
La bilirrubina no para de subir. No hace falta que el médico nos diga lo que ve en los análisis. El color de su rostro y sus ojos lo muestran claramente. Los líquidos se empieza a acumular también en la cabeza. Las conversaciones no tienen ya lógica dentro de lo que hablamos, pero sí en su mente. Nosotros estamos hablando de lo que dicen en las noticias de la tele, y él habla de los recuerdos de sus viajes. No es capaz de seguir nuestro hilo de conversación, desvaría pero dentro de sus recuerdos. No es que se le haya ido la cabeza. Los líquidos están presionando de manera que están activando sus recuerdos. Cree que está en Sevilla, ahora en Atenas. Es hasta dulce verle que está disfrutando. De repente siente que el viento le toca en la cara.
El 29 de julio voy a verle por la mañana. Sigue consciente, pero no puede abrir los ojos. Aún así, no deja de preocuparse por mí, su hijo, su vida. ¿Qué hora es?, me pregunta. Las tres menos cuarto, papá. Tienes que irte a trabajar, me contesta. Sabía que tenía que ir al turno de tarde de mi trabajo. Me marcho dándole un beso. Nunca más volveré a hablar con mi padre. Esa tarde comienzan a sedarle.
El día 30 entro a trabajar en turno de mañana. Nos comunican que el proceso de fallecimiento en sí ya se ha iniciado. ¿Cuánto tardará en irse? Imposible de saber. Horas, días... Pido permiso para irme y coger vacaciones hasta que fallezca. No quiero una llamada telefónica diciéndome: papá se ha ido. Recojo a mi novia y vamos al hospital. Ahí está mi madre, con mi padre sedado. Pese a estar sedado y quieto, parece agitado. Llego y le doy un beso, y le digo papá, ya estoy aquí. No soy una persona nada espiritual, pero quedo con mucha paz interior a partir de ese momento. Porque ese momento en que mi padre sabe que yo ya estoy con él en la habitación, él sabe que estamos quienes tenemos que estar. Sabe que puede dejar de luchar. Ha estado esperándome toda la mañana, aguantando, diciéndole a su hígado; aún no me vas a fallar, no mientras mi hijo no esté. A los diez minutos de llegar, mi padre se marcha finalmente. Los tres le tenemos cogidos de la mano. Sólo puedo decirle, gracias por esperarme papá. Ha sido perfecto dentro de la desgracia. Mi madre me comenta que por la mañana le puso música en los cascos en la tableta. Cojo la tableta y veo que la canción es Song For Someone, del último álbum de U2. Pienso: esta canción no es simplemente para alguien (for someone), es para mi padre más que nunca.
Aquí diré lo mismo que dije en el sepelio, cuando le despedí: papá, como todos los días he hecho en casa y en el hospital, tanto en vida como en la enfermedad, te lanzo un beso y te digo, hasta mañana, papá.
Aún sigo aprendiendo a vivir sin ti. Sé que nunca lo voy a superar. Simplemente me adaptaré a vivir de distinta manera, con distintos hábitos. Te vas a perder muchas cosas: mi boda, mis hijos. Aunque sé que de cierta manera me acompañas.
Es más, cada vez que voy a verle al cementerio, siempre me digo: para qué vengo aquí, si él está conmigo en cada momento. Y cuando me marcho, le dijo, súbete al coche papá, vamos a casa.
Gracias por mi vida, gracias por el cariño. Sólo has estado 28 años a mi lado. Eso en el mundo de hoy en día, es muy poco. Me duele que hayas muerto joven sin hacer tantas cosas. Pero han sido casi tres décadas maravillosas. Disfrutaré por los dos lo que tú no puedes vivir ya. Mamá está en buenas manos. Pero no puedo sustituirla. Tampoco mis hijos podrán sustituirte. Por eso eres tan grande, porque eres irremplazable. Todos los padres son especiales, lo sé, pero lo siento mucho amigos, mi padre era el mejor del mundo.
En su tanatorio, no había recuerdos distintos en las anécdotas que contaban las personas. Todos decían lo mismo: qué gran persona era tu padre. Pues eso digo yo.
Resulta que el regalo que te hice en tu cumpleaños, ese vídeo, no era un regalo para ti. Se ha convertido en un regalo para mí de quién era mi padre y lo que significaba para la gente.
Un beso papá, hasta mañana. TE quiero.
Hace 2 años

Preciosa carta de despedida. Descanse en paz.

Hace 2 años

Lo siento mucho Akiviyo. Un abrazo para la familia.

Hace 2 años

Una carta q me ha emocionado. Lo siento mucho. Eres una gran persona. Un abrazo

Hace 2 años

Hola Akiviyo,

Te acompaño en el sentimiento. Él siempre estará contigo.

Mi madre falleció con tan sólo 55 años, pienso igual que tú. Ya que mi Mami está siempre conmigo.

Te envío mucha fuerza y ánimo.

Besitos y un fuerte abrazo.

Hace 2 años

Siento mucho tu perdida. Es una carta preciosa.

Aqui estamos para escucharte y apoyarte.

Un abrazo enorme y mucha fuerza.

Hace 2 años

Emocionante hasta las lágrimas!! Verdad que algo hay en el final de nuestros seres queridos, como si esperaran a tener todas las tareas hechas... Y es que no he podido evitar recordar que a mi madre le pasó algo parecido...yo la vi por última vez el 26 de abril. Habíamos aprovechado el día de la comunidad para hacer el viaje. Mi hermano llegó de Alemania el día 1 de mayo. Estuvo hablando con él toda la tarde como si tal cosa, aunque ya no se levantaba de la cama. El día 3 regresó mi hermano a su casa, el 4 la sedaron y el 5, después de que llegaran mis hermanos de Madrid, falleció. Como tú dices, fue el mejor de los finales posibles:sin dolor y con los suyos cerca.... El día 19 cumpliría 79 años, pero a mí siempre me parecerá que se fue demasiado pronto. Un abrazo, amigo, no sabes cómo te entiendo...

Hace 2 años

Precioso homenaje. Un abrazo para toda la familia

Hace 2 años

Lo sentimos mucho Akiviyo, un fuerte abrazo.

Hace 2 años

Emotivo testimonio, preciosas y sentidas palabras que expresan a la perfección tus sentimientos. Lamento mucho tu pérdida, y el dolor que estáis viviendo toda la familia, pero como tu bien dices, él te acompaña siempre, sabe de tu sufrimiento, de lo que le añoras y le necesitas... por eso permanece contigo, cerca muy cerca, aunque tú no puedas tocarle... pero si sentirle. Queda un vacío en casa, en todos esos lugares que él llenaba con su presencia, en esas celebraciones familiares, en vuestras vidas... y nunca se llenará porque el espacio de cada uno de nosotros es único e irreemplazable, es un lugar que siempre quedará ocupado por el alma de quién tanto queremos. Mucho ánimo y un fuerte abrazo para toda la familia.

Hace 2 años

Akiviyo, qué bonito recuerdo para tu padre!!! Y a mí me pasa lo mismo, sentir que los que se han ido, siguen estando con nosotros es precioso, el dolor se suaviza y vale la pena seguir por ellos y por los que nos quedamos aquí.

BellaLuna, preciosas palabras, yo no hubiera podido decirlo tan bonito como vosotros. Muchas GRACIAS, por COMPARTIRLO con todos nosotros.

Un fortísimo abrazo.

Hace 2 años

Tu padre se ha ido muy pronto cierto, pero se ha ido repleto de emociones y felicidad gracias a lo grande que él era y a lo felices que le habéis hecho todos vosotros, sobretodo tú. Un abrazo muy fuerte y sigue recordándolo así, como has escrito. Un abrazo.

Hace 2 años

Gracias por compartir este testimonio tan maravilloso, un abrazo

Hace 2 años

Preciosa carta y lo siento mucho!

Un abrazo muy fuerte ....no tengo palabras .

Hace 2 años

Preciosas palabras. Siento vuestra pérdida. Un abrazo.

Hace 2 años

Hermoso testimonio. Un abrazo y él ya descansa en paz pero vive en ti?

Hace 2 años

Lo siento mucho Aquiviyo, un abrazo grande para ti y tu familia

Hace 2 años

Hola Akiviyo, siento muchísimo la pérdida de tu padre, tu carta me ha emocionado muchísimo, es maravilloso el homenaje que rindes a tu padre con tu testimonio. Te entiendo tanto, yo dentro de muy poquito también le tendré que decir al mio "Hasta mañana, papá ", son momentos duros, donde la lucha después de más de 3 años termino, pero todos los días le digo lo mismo, con un beso y un te quiero muchísimo, hasta mañana papi.

Gracias por esta carta tan bonita, mucha fuerza y un abrazo.

Hace 2 años

¡Hola! Hace diecinueve años perdí a mi padre que tenía 58 años y yo tenía 24. Me identifico con muchas cosas de las q dices y sobre todo con que nuestros padres eran únicos e irremplazables. Todavía lo echó muchísimo de menos, pero él va conmigo. Ahora yo estoy batallando con el cáncer y más me acuerdo de él pero me ayuda desde donde está y me "dice" que voy a poder con el bicho, cosa q él no pudo. Te deseo q el amor q te dió en vida te acompañe toda la tuya y transcienda a tus hijos.

Hace 2 años

Me siento increíblemente identificada contigo... Hace dos meses perdí a mi padre.. Tres meses le bastaron al cáncer para arrebatármelo, no nos dio tiempo ni de luchar.. Como tu dices yo misma le acompañe al hospital para posiblemente no volver jamás juntos a casa.. Fueron laas peores dos semana de mi vida en los que día a día veía como mi padre se me iba... Con 53 años de edad un cáncer neuroendocrino con metástasis hepática y ósea se lo llevó. Tengo tan solo 23 años y me siento muy identificada con muchas cosas que has dicho. Desde aquí te mando muchos ánimos aunque, por experiencia se q no sirve de nada, pero la vida sigue y nosotros tenemos q seguir aunq sea duro sin ellos.. Aunque la vida haya sido tan injusto de hacernos sufrís esta ENORME PERDIDA tan jóvenes...