„SIEMPRE PUEDO VOLVER A ESCUCHAR LA CANCIÒN“

Hace 11 meses

Estas lineas van dirigidas a toda esa gente que de la noche a la mañana, sin esperárselo, pierden a un ser querido, a esa persona que ocupa un papel muy importante en sus vidas, sin la que no se puede vivir, sino sufrir.
¿Nunca habeís sentido envidia de vuestros vecinos, amigos o primos?
No sentís rabia al no poder ser como ellos, reir como ellos; en definitiva, vivir como ellos viven, ¿como vosotros lo haciaís antes de que esa persona faltase?
Y en navidad, ¿cuando os sentaís para cenar y sobra un sitio en la mesa?
Se intenta seguir haciendo la vida normal, como si nada hubiese pasado, como si no afectase en nada a la vida normal.
¿Y los sueños en los que ellos están vivos y te hablan y abrazan?. Sabes que es un sueño, que es una mentira, y aún asi no quieres despertar ya que resulta tan „embriagador“ sentirse querido, seguro....que se llega a aborrecer la realidad, la triste realidad del despertar.
¿Y esos días sin final en los que solo piensas en las ganas que tienes de volver a ver a esa persona? (son desesperantes). Yo me suelo decir: „Ánimo, es uno de esos días“, pero no puedo evitar que esa lágrima se me escape al recordar que ella nunca volverá.
Yo perdí a mi madre con 13 años; tuvo cancer de pulmón y su enfermedad duró 2 años exactos. Han pasado 6 años desde aquello y siempre me digo a mi misma que el tiempo todo lo borra y que algún día lo superaré. Y sucede todo lo contrario, pues cada día me acuerdo más de ella, cada día echo más de menos esa vida que no tendré otra vez.
¿No os alegraís por cualquier detalle que os haga sentirla más cerca? Un día, cuando estabamos recogiendo sus cosas, encontré un bote de crema y como estaba lleno decidí utilizarlo yo. Al abrirlo para coger crema fué volver a sentirla ahí, olía como ella, (al menos como yo lo recordaba); claro, era la crema que ella se echaba todos los días.
Ella tocaba el piano y hay una canción que se llama „Para Elisa“, que ella solía tocarnos en el piano. Nos sentábamos en la alfombra y ella empezaba a tocar. Ahora suelo poner el disco, subo el volumen y cuando la casa está a oscuras me quedo mirando el piano y parece que todavía la estoy viendo tocar esas teclas, con la mirada fija en las partituras para no confundirse. Y cuando la canción se acaba vuelvo a la realidad, la casa sigue a oscuras, el piano está cerrado y ese momento se esfuma; bueno, siempre puedo volver a poner la canción otra vez, mirar el piano y dejar que el tiempo pase aún sabiendo que ella no volverá.