La anatomía del cérvix

El útero forma parte  del sistema reproductivo femenino y está localizado en la pelvis menor de la mujer. Se sitúa por delante del recto y cuando adopta la posición en anteversión, se sitúa por encima de la vejiga apoyándose en ella.

La forma y el tamaño del útero en una mujer joven que nunca ha tenido un embarazo es similar a una pera invertida. El útero mide aproximadamente 7 cm  de largo y 5 cm de ancho y 2 cm de espesor.

anatomía de la cérvix

 

Partes del cuello uterino o cérvix

En el útero podemos distinguir varias zonas: 

El cuerpo: al que están unidas por los lados las trompas uterinas  y supone  los dos tercios superiores del útero. Está constituido por dos capas: la más interna se denomina endometrio que se renueva en cada ciclo menstrual de no haber fecundación. Por fuera de ella se sitúa la capa muscular o miometrio, que realiza las contracciones del útero durante el parto. 

El cuerpo se diferencia en  dos partes:

  • Fondo: es la zona redondeada situada por encima de los orificios de las trompas uterinas o trompas de Falopio.
  • Itsmo: una porción ligeramente más estrecha de aproximadamente 1 cm de longitud situada entre el cuerpo y el cérvix.

El cérvix o cuello del útero: es cilíndrico y estrecho de 2,5 cm de longitud que se proyecta  en la porción más alta de la vagina. El cuerpo del útero y la vagina se comunican a través del canal cervical.

La mucosa que lo recubre está en contigüidad con la vagina y se denomina ectocérvix  y está formado por células escamosas, mientras que la que recubre el conducto o canal cervical, que lleva hasta la cavidad del cuerpo uterino se denomina endocérvix y está constituido por células glandulares. La mayoría de los tumores aparecen en la zona de unión del ectocérvix y el endocérvix.

Las trompas de Falopio o trompas uterinas: son 2 conductos de unos 10 cm de largo que se sitúan a ambos lados del cuerpo uterino que lo conectan con los ovarios.

¿Cuál es la función del útero?

La función del útero es la de recibir, mantener y nutrir un óvulo fecundado. Durante el  embarazo el cérvix  se cierra mediante un tapón mucoso que permite aislar el saco amniótico del exterior para protegerlo de posibles infecciones.