Pronóstico del cáncer de cérvix

La supervivencia y el control pélvico/ local del cáncer de cuello uterino, se correlacionan con el estadio de la enfermedad. Aunque el  pronóstico también depende de otros factores como la edad, el estado general y el subtipo de tumor y que nos condicionarán el tratamiento y la supervivencia de las pacientes.

pronóstico del cáncer de cérvix

 

¿Qué supervivencia tiene el cáncer de cuello uterino?

Aproximadamente un 70 % de las pacientes que sufren un cáncer invasivo de cérvix en España sobreviven más de 5 años. Se trata de una supervivencia global, sin tener en cuenta edad, tipo histológico o fase de la enfermedad.

La supervivencia, ha mejorado en la última década (41% para casos diagnosticados entre 1980 y 1985, y 69% para los diagnosticados entre 1990 y 1994), y se espera que esta tendencia continúe.
Pronóstico según el tamaño del tumor: 

  • Si el tumor mide menos de 5 cm, la supervivencia a 5 años es del 83 % de pacientes. 
  • Si mide entre 5-7,9 cm, la supervivencia es del 66%. 
  • Para tumores mayores o iguales a 8 cm, la supervivencia es del 46 %. 

El pronóstico también varía si existe o no afectación de los ganglios de la pelvis, disminuyendo la supervivencia en caso de afectación a porcentajes entre 45% - 55 %.
El subtipo histológico adenocarcinoma tiene peor pronóstico que el carcinoma escamoso. 

Tasa de mortalidad global del cáncer de cuello uterino

En España fallecen unas 550 mujeres al año por su causa (el 2% de todas las muertes por cáncer femenino y el 0,3 % del total de muertes entre las mujeres). 
La mortalidad en España por cáncer de cuello uterino, se puede considerar muy baja (tasa ajustada mundial en 2002: 2,2 muertes/ 100.000habitantes/año) y su tendencia es a disminuir.

La edad media al fallecimiento por cáncer de cérvix en España es de 60 años.

Pronóstico global

El 85% de los fallecimientos por cáncer de cérvix se producen en países en vías de desarrollo. Es uno de los principales problemas de salud en estas zonas, mientras que en los países desarrollados, gracias a las campañas de diagnóstico precoz, ha dejado de constituir una seria amenaza.