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Factores de riesgo del carcinoma cutáneo - no melanoma

La incidencia aumenta mucho con la edad, resultando muy raro antes de los 45 años.

El factor causal más importante es la luz del sol (ultravioleta), y esto es una constante en todo el planeta. Así la incidencia media en tasa (número de casos por 100.000 habitantes) en Australia es de 1035 casos en hombres y 472 en mujeres, mientras que en Finlandia es sólo de 6 y 4, respectivamente. Indudablemente estas cifras varían en función de la raza y del color de la piel. Las razas caucásicas, de piel blanca, son las que más predisposición tienen a este tipo de tumor.
 
La incidencia aumenta mucho con la edad, resultando muy raro antes de los 45 años.
 
La luz ultravioleta es absorbida por el DNA de las células de la piel causando daños en el mismo. Si este daño no es reparado por los genes que realizan este trabajo, los trastornos genéticos en la célula se acumulan produciendo su transformación maligna. La presencia de mutaciones en estos genes encargados de la reparación del DNA favorece el desarrollo de estos tumores.
 
En el carcinoma cutáneo no-melanoma de piel es muy importante el acúmulo de horas de exposición al sol a lo largo de la vida, más que la intensidad de la exposición a la luz solar, que en cambio es un factor más importante para el desarrollo del melanoma.
 
La exposición a radiaciones ionizantes también es un factor de riesgo para los tumores cutáneos no-melanoma, sobre todo el carcinoma de células basales.
 
Las enfermedades que causan  inmunosupresión, como el SIDA, uso crónico de esteroides y tratamiento inmusupresor por transplantes de órganos, también aumentan la incidencia de los carcinomas cutáneos no-melanoma.
 
Las enfemedades inflamatorias crónicas de la piel, o lesiones inflamatorias de larga duración, como escaras, quemaduras, úlceras etc.. también son situaciones de mayor riesgo para desarrollar un carcinoma cutáneo epidermoide. Enfermedades de la piel que se consideran precancerosas para estos tumores son: xeroderma pigmentosum, epidermodisplasia verruciforme y albinismo. La infección por el papiloma virus en estos pacientes de mayor riesgo, puede aumentar todavía más la probabilidad de tener un carcinoma epidermoide de la piel. 
 
Para el carcinoma de células basales existe una enfermedasd genética predisponerte, llamada síndrome del nevus de células basales, que afortunadamente es rara.
 

 

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