Detección precoz y prevención del cáncer de piel

Para prevenir el cáncer de piel, es importante recordar que la exposición a la radiación ultravioleta es un factor de riesgo de cáncer de piel. Por tanto, evitar un exceso de radiación UV podría reducir el riesgo de cáncer de piel. Es importante recordar que las lámparas solares y las cámaras de bronceado también emiten radiación UV.

Por tanto, usar protector solar y evitar la exposición al sol durante tiempo prolongado puede reducir el riesgo de desarrollar cáncer de piel, especialmente en personas con fototipo bajo.

Recomendaciones para prevenir el cáncer de piel

•    Usar protector solar antes de exponerse al sol.
•    Evitar estar al sol durante periodos prolongados, especialmente  en las horas centrales del día (entre las 12 horas y las 16 horas)
•    Usar camisas de manga larga, pantalones largos, sombreros para el sol y gafas de sol cuando se esté al aire libre.

Prevención y detección precoz del cáncer de piel

¿Qué tengo que hacer para diagnosticar precozmente un cáncer de piel?

Si se detecta de forma temprana un cáncer de piel (melanoma o carcinoma) cuando aún no se ha extendido o invadido en profundidad se podrá realizar un tratamiento más eficaz y menos agresivo.

Para ello se recomienda: 

Realizar una revisión anual de la piel por un dermatólogo

El médico examina la piel para determinar si tiene lunares, marcas de nacimiento o áreas pigmentadas cuyo color, tamaño o forma es anormal.  También sirve para hacer un seguimiento de las mismas a lo largo del tiempo y así observar su evolución.

No se ha demostrado que los exámenes de la piel para detectar el cáncer de piel reduzcan el número de muertes por esta enfermedad.

Detectar cáncer de piel


Esta revisión es especialmente importante en  personas que ya han tenido cáncer de piel. Es fundamental  informar al médico sobre cualquier cambio que se aprecie en la piel. 

La dermatoscopia digital es una herramienta de ayuda para el diagnóstico precoz del cáncer de piel que permite tomar una fotografía global del paciente y de cada uno de los lunares, lo que facilita realizar un seguimiento exhaustivo y eficaz de lesiones ya existente o diagnosticarlas si aparecen nuevas lesiones. 

Si el dermatólogo observa una lesión sospechosa es probable que solicite una biopsia. Se extirpa esa zona para que un patólogo observe ese tejido en un microscopio para ver si hay células cancerosas. 

Realizar una autoexploración de la piel de forma periódica

Es importante conocer las manchas o nevus de nuestra piel, para que cuando veamos algún cambio en alguna de ellas acudir a un dermatólogo para que valore si es necesario alguna prueba.

La regla del ABCDE nos puede ayudar a distinguir un lunar normal de un melanoma:

  • A: Asimetría: que la mitad de un lunar no es igual que la otra mitad.
  • B: Bordes irregulares: bordes desiguales. Irregulares, borrosos o dentados.
  • C: Color: los colores más peligrosos son los rojizos, blanquecinos y azulados sobre lesiones de color negro.
  • D: Diámetro: cuando el lunar mide más de 6 milímetros o aumente de tamaño (mayor de 6 mm.).
  • E: Evolución: si el lunar experimenta cambios en cuanto a tamaño o forma.

Video: la regla del ABCD

¿Qué hacer si detectas una lesión que te preocupa en la piel?

Si durante la autoexploración encuentras una lesión que no cura, que te molesta o pica, que ha crecido o ha cambiado de aspecto es importante que acudas a un dermatólogo para que realice las pruebas necesarias para determinar si se trata de un cáncer de piel o de cualquier otra enfermedad.