Consecuencias del cáncer de próstata

Las consecuencias del cáncer de próstata pueden variar en función del estadio de la enfermedad, edad del paciente, tratamientos efectuados, etc. 

Los tratamientos del cáncer de próstata pueden producir efectos secundarios y secuelas. Pero ten en cuenta que su aparición depende de muchos factores y no necesariamente tienen que aparecer.

El problema de los tumores prostáticos es que resulta difícil valorar de antemano qué pacientes se beneficiarán realmente de los abordajes terapéuticos. Es decir, no es extraño que algunos varones sobrevivan años y años con su cáncer sin que éste se manifieste ni ocasione problemas, mientras en otros casos, en cambio, la evolución de tumores aparentemente indolentes de inicio da un giro brusco y los convierte en agresivos en poco tiempo.


Por ello es importante establecer el riesgo de progresión de los tumores y valorar bien a cada paciente antes de tomar una decisión terapéutica que, por otra parte, debe consensuarse con el paciente.

secuenlas cancer de prostata

 

Prostatectomía radical: consecuencias

Las complicaciones potenciales de una prostatectomía radical incluyen los riesgos de la anestesia, de sangrado que precise transfusiones, de impotencia (pérdida de la función sexual) en la mayoría de los pacientes e incontinencia urinaria grave en 3-10% de los pacientes.

También existe riesgo de embolias y problemas postoperatorios, e incluso riesgo de muerte. La impotencia postoperatoria se puede tratar con medicamentos, inyecciones intracavernosas, bombas de vacío o la colocación de una prótesis de pene.

La incontinencia también puede tratarse con rehabilitación y medicamentos que ayudan a controlar mejor la orina. Sin embargo en ocasiones es preciso realizar alguna intervención quirúrgica, e incluso llegar a  implantar un esfínter urinario artificial alrededor de la uretra, con muy buenos resultados.

La impotencia postoperatoria se puede tratar con medicamentos, inyecciones intracavernosas, bombas de vacío o la colocación de una prótesis de pene. La incontinencia también puede tratarse con rehabilitación y medicamentos que ayudan a controlar mejor la orina. Sin embargo en ocasiones es preciso realizar alguna intervención quirúrgica, e incluso llegar a  implantar un esfínter urinario artificial alrededor de la uretra, con muy buenos resultados.
 

Secuelas de la radioterapia

Los efectos secundarios tardíos de la radioterapia externa con las técnicas modernas son menos frecuentes que hace años. Pueden aparecer a nivel urinario, digestivo o sexual. 

Aunque es poco frecuente, a nivel urinario, el paciente puede experimentar un deseo frecuente de orinar o presentar dificultades para la micción. Más raramente, la sangre puede estar presente en la orina, y la incontinencia es excepcional. En caso de aparecer, el paciente debe consultar a su médico.

  • A nivel digestivo, el paciente puede padecer estreñimiento, diarreas y, ocasionalmente, sufrir episodios de hemorragias como consecuencia de la irritación del recto por la radioterapia, así como sensación de vaciado incompleto del recto. 
  • A nivel sexual, la impotencia puede aparecer incluso años después, hasta en el 50 al 60% de los pacientes. 
  • A nivel genital, las secuelas de la radioterapia son bastante raras hoy con las nuevas técnicas.

Secuelas de la hormonaterapia

Tras la deprivación de andrógenos en la sangre aparecen ciertos efectos secundarios que pueden disminuir la calidad de vida. Entre los más importantes destacan la aparición de impotencia (falta de erección), disminución de la líbido (deseo sexual), aumento de peso, desarrollo discreto de las mamas, debilidad muscular, anemia, osteoporosis y sofocos.

Ante la aparición de estos síntomas u otros distintos a los mencionados que sean molestos o persistentes, es importante que se lo comunique a su urólogo que le asesorará e indicará el tratamiento más adecuado en su caso.

Deseo sexual tras el cáncer de próstata

Los tratamientos de bloqueo hormonal pueden producir disminución de la líbido (deseo sexual), así como Impotencia coeundi. A largo plazo producirán una disminución del tamaño testicular. La cirugía y en algunas ocasiones la radioterapia puede producir también impotencia.

Los pacientes sometidos a prostatectomía radical no presentan eyaculación (aneyaculación).
Respecto a la disfunción eréctil, se presenta en mayor proporción en la prostatectomía radical que en los pacientes sometidos a radioterapia, pero, a lo largo del tiempo, los porcentajes se van aproximando entre las modalidades terapéuticas (Impotencia coeundi en radioterapia 34% al año y 57 % a los 5,5 años ; con prostatectomía radical 72%)  

Seguimiento del cáncer de próstata

Después de haberte sometido a tratamiento, el especialista va a controlar el resultado de éste mediante revisiones y pruebas que valoran la eficacia del mismo. El seguimiento va a tener pequeñas variaciones según el tratamiento realizado en cada caso.

En estos casos, el PSA (Antígeno Prostático Específico) es importante para el seguimiento. El PSA es una proteína producida por la próstata, por lo que, si se ha extirpado la misma, la cantidad encontrada en sangre debe ser prácticamente nula.

En el caso de haber optado por la “vigilancia activa”, si deben llevarse a cabo determinaciones del PSA periódicamente e incluso biopsias en algunos pacientes. En caso de aparecer síntomas, signos de progresión o avance del cáncer puede reconsiderarse esta actitud y aplicar el tratamiento más adecuado de acuerdo con las características de la enfermedad.
 
En los enfermos sometidos a tratamientos locales (cirugía o radioterapia) como tratamiento definitivo, el descenso del PSA en la sangre es el que nos va a indicar la buena respuesta a este. Las revisiones periódicas (frecuentemente cada tres o seis meses) se llevan a cabo en estos casos realizando análisis del PSA y tacto rectal.

Cuando el tratamiento empleado es el bloqueo de andrógenos (hormonal), se puede realizar las visitas cada tres o seis meses, según el estado del paciente. Se determinará el valor de PSA, cuyo descenso nos va a indicar una buena respuesta , así como los niveles de testosterona (hormona masculina) para determinar la eficacia del tratamiento.

Efectos secundarios y recomendaciones

 Es importante que refieras a tu médico, tanto en las revisiones como en cualquier otro momento, no sólo cambios relacionados con los tratamientos, sino cualquier otro síntoma como pérdida de apetito o peso, aparición de dolor, cansancio, síntomas miccionales, hematuria (sangre en la orina), rectorragia (sangrado por el recto). El médico valorará la necesidad de realizar más pruebas.