El tiroides: Anatomía

El tiroides es una glándula endocrina localizada en la parte anterior del cuello, justo debajo y por delante de la tráquea. Una glándula tiroidea sana no es posible palparla por su pequeño tamaño.

Anatomía del tiroides

 

¿Qué es la glándula tiroidea y cómo está formada?

La glándula tiroidea es un órgano situado en la región anterior del cuello. Consta de dos lóbulos simétricos adosados a los lados de la tráquea y la laringe que están unidos entre sí por el istmo. El tiroides pesa unos 20 gramos en el adulto sano.

Adheridas al tiroides se sitúan cuatro pequeñas glándulas (dos en cada lóbulo) llamadas paratiroides, que son fundamentales en el metabolismo del calcio.

Células de la glándula tiroidea

La glándula tiroidea tiene dos tipos principales de células, de cada una de ellas puede derivarse un tipo de cáncer:
Las células foliculares, que son las que producen las hormonas tiroideas (T3 y T4), además de una proteína característica denominada tiroglobulina.

Las células C que producen la calcitonina, que se desconoce su función en personas sin enfermedad tiroidea.

Función del tiroides

El tiroides utiliza el yodo para elaborar determinadas hormonas que intervienen en el desarrollo y el metabolismo de nuestro cuerpo, controlan la frecuencia cardiaca, la temperatura corporal, los niveles de colesterol, glucógeno y glucosa y vitamina A, además son fundamentales para la memoria, influyen en el peso corporal y el nivel energético. Cuando hay un exceso de producción de hormonas tiroideas el organismo va "acelerado", cuando hay un déficit el organismo va "bajo de revoluciones".

Nuestro organismo es incapaz de producir yodo. El yodo se encuentra en la naturaleza, en el agua del mar, algas marinas, peces y algunos alimentos vegetales. La cantidad de yodo necesaria para el organismo es de 80 a 200 microgramos diarios y es la que normalmente se ingiere en la dieta.

En las regiones costeras y en las zonas con una alimentación variada la cantidad de yodo en la alimentación supera las necesidades medias. Pero hay algunas zonas montañosas y del interior en la que la cantidad de yodo es baja y en estas condiciones puede haber problemas para la síntesis de las hormonas tiroideas; para evitar problemas lo más fácil es utilizar sistemáticamente en casa sal yodada.