¿Cómo te podemos ayudar?

¿Qué es el cáncer de tiroides?

El tiroides es una glándula endocrina localizada en la parte anterior del cuello, justo debajo y por delante de la tráquea. Una glándula tiroidea sana no es posible palparla por su pequeño tamaño.

Está formada por dos lóbulos, derecho e izquierdo, unidos por una porción central llamada istmo.

Adheridas al tiroides se sitúan cuatro pequeñas glándulas (dos en cada lóbulo) llamadas paratiroides, que son fundamentales en el metabolismo del calcio.

El tiroides utiliza el yodo para elaborar determinadas hormonas que intervienen en el desarrollo y el metabolismo de nuestro cuerpo, controlan la frecuencia cardiaca, la temperatura corporal, los niveles de colesterol, glucógeno y glucosa y vitamina A, además son fundamentales para la memoria, influyen en el peso corporal y el nivel energético. Cuando hay un exceso de producción de hormonas tiroideas el organismo va "acelerado", cuando hay un déficit el organismo va "bajo de revoluciones".

Nuestro organismo es incapaz de producir yodo. El yodo se encuentra en la naturaleza, en el agua del mar, algas marinas, peces y algunos alimentos vegetales. La cantidad de yodo necesaria para el organismo es de 80 a 200 microgramos diarios y es la que normalmente se ingiere en la dieta. En las regiones costeras y en las zonas con una alimentación variada la cantidad de yodo en la alimentación supera las necesidades medias. Pero hay algunas zonas montañosas y del interior en la que la cantidad de yodo es baja y en estas condiciones puede haber problemas para la síntesis de las hormonas tiroideas; para evitar problemas lo más fácil es utilizar sistemáticamente en casa sal yodada.

La glándula tiroidea tiene dos tipos principales de células, de cada una de ellas puede derivarse un tipo de cáncer:

  • Las células foliculares, que son las que producen las hormonas tiroideas (T3 y T4), además de una proteína característica denominada tiroglobulina.
  • Las células C que producen la calcitonina, que se desconoce su función en personas sin enfermedad tiroidea.
 

Nuestro organismo está constituido por un conjunto de órganos, los cuales a su vez están formados por células, que se dividen de forma regular con el fin de reemplazar a las ya envejecidas o muertas y mantener así la integridad y el correcto funcionamiento de los distintos órganos. Este proceso está regulado por una serie de mecanismos que indican a la célula cuándo comenzar a dividirse y cuándo permanecer estable.

Cuando estos mecanismos se alteran en una célula, ésta y sus descendientes inician una división incontrolada que con el tiempo dará lugar a un tumor.

Si estas células además de crecer sin control adquieren la facultad de invadir tejidos y órganos de alrededor (infiltración) y de trasladarse y proliferar en otras partes del organismo (metástasis) se denomina tumor maligno, que es a lo que llamamos cáncer.

Cuando las células tumorales, con capacidad de invadir los tejidos sanos de alrededor y de alcanzar órganos alejados e implantarse en ellos, están ubicadas en el tiroides, hablamos de cáncer de tiroides.

En el tiroides pueden aparecer bultos o  nódulos, que pueden corresponder a tumores benignos (o no cancerosos) o malignos (cancerosos). La mayoría de los tumores del tiroides son tumores benignos.

                                       

El 95 % de los tumores tiroideos son benignos.

 

Los tumores benignos se suelen originar de las células foliculares tiroideas, y formar nódulos únicos, o bien múltiples, denominándose entonces bocio multinodular. Por lo general, estos tumores son quistes, es decir contienen líquido, aunque en ocasiones son más sólidos como por ejemplo los nódulos hiperplásicos.

Contenido relacionado