Pronóstico de la leucemia

Dependiendo del tipo de leucemias, algunas tienen tasas muy altas de curación o remisión (que es lo que se considera como control definitivo) de la enfermedad; por ejemplo las leucemias infantiles. En muchos de estos casos, son enfermedades que progresan muy rápidamente, pero que igualmente responden muy bien a los tratamientos, consiguiéndose frenar e incluso la desaparición de la enfermedad. 

En ocasiones no es posible ofrecer una razonable perspectiva de curación total y definitiva en el tiempo.  En este tipo de leucemias, con frecuencia de comportamiento crónico y lenta evolución (o indolentes). Los tratamientos buscan frenar el avance de la enfermedad y cronificar el proceso el máximo tiempo posible. 

Hay algunos subtipos, como la Leucemia Linfática Crónica, en los que incluso es posible (si se detectan en fase muy incipiente) no realizar tratamiento de forma inmediata, sino solo someter a los pacientes a control y seguimiento. Esto requiere, obviamente, una adecuada información y apoyo a los pacientes (físico y emocional).

En general, podemos concluir que el pronóstico depende del subtipo de leucemia, lógicamente. Pero es muy importante también el grado de afectación en el momento del diagnóstico inicial de la enfermedad. Aunque también va a ser condicionado también por las respuestas a los tratamientos propuestos 

Existe gran variabilidad de leucemias, como ya hemos indicado previamente, por lo que hablar de pronóstico en forma genérica es difícil. A esto hay que añadir la gran diversidad de las  opciones de tratamiento que se poseen hoy en día. Existen constantemente nuevas investigaciones y avances que hacen que cada vez más, se esté consiguiendo cambiar la historia natural de muchos de estos procesos, consiguiendo tasas más altas de curación o control de enfermedad.  
 

Esperanza de vida de la leucemia

La esperanza de vida de un paciente con leucemia solo puede ser indicada, aunque sea de forma aproximada, por parte de los especialistas que le atienden, ya que conocen su historial clínico, pueden valorar la respuesta a los tratamientos y evolución del enfermo, y poseen experiencia clínica suficiente para ofrecer una información ajustada a su situación particular.