Síntomas de la leucemia

A veces, el diagnóstico de la leucemia puede realizarse por casualidad, al realizar una analítica de sangre por otros motivos en una persona sin sospecha de padecer enfermedad. Y en los análisis aparecen alteraciones en el número de las series celulares, o bien se detectan alteraciones en la forma o blastos.

Por otra parte, en ocasiones (como ocurre con frecuencia en las leucemias infantiles) los síntomas de la leucemia son inespecíficos y no hacen sospechar la enfermedad; ya que pueden ser también producidos por otros procesos banales que son mucho más frecuentes en esta población (infecciones frecuentes, cansancio, dolores articulares, moratones, fiebre…).

¿Cuáles son los principales síntomas de la leucemia?

Existen multitud de síntomas que pueden ser confundidos con otras enfermedades, por lo que te recomendamos que recurras a un especialista si detectas alguno de ellos:

Fiebre

La aparición de fiebre y existencia de infecciones frecuentes, por descenso y alteración en el funcionamiento de los glóbulos blancos.

Síntomas de la leucemia - Infecciones y fiebre

 

Cansancio y fatiga

Cansancio o fatiga, falta de aire, sensación de debilidad y/o frío, palpitaciones… Se pueden dar debido a la anemia o disminución de los glóbulos rojos.

Hematomas

Aparición de moratones (hematomas) o bien pequeños puntos de color sangre en la piel (petequias), pueden ser debidos a alteraciones en las plaquetas. Igualmente, puede darse sangrado de encías o de la nariz con frecuencia por este motivo.

Otros síntomas de la leucemia

A veces pueden darse otra serie de síntomas inespecíficos, como son dolores osteomusculares, sobre todo en extremidades, que puede por el crecimiento de células en la médula ósea. 

Cuando hay afectación del bazo o hígado puede notarse molestia abdominal, o sensación de hinchazón a este nivel.

Si se da afectación en los ganglios linfáticos puede expresarse como la aparición de nódulos, mayoritariamente en zona del cuello, y de las axilas o ingles (es lo que se llama adenomegalias o también adenopatías). 

También es posible a veces notar pérdida de apetito, pérdida de peso, y/o debilidad, mareos… síntomas  generales e inespecíficos que deben ser valorados, pero no son específicos de este tipo de enfermedades. 
 

¿En qué casos se recomienda consultar al médico?

No solo en los niños, también en adultos, este tipo de síntomas son habitualmente debidos a procesos benignos y autolimitados. Pero, como en cualquier problema de salud, los síntomas que no mejoren con el tratamiento o empeoren sin causa aparente, deben siempre ser consultados con el médico. 

Los profesionales sanitarios son los encargados de valorar la posible existencia de cualquier problema de salud, y pautar las analíticas de sangre así como cualquier otra prueba precisa, tras realizar la historia clínica y exploración del paciente.  

No debemos olvidar que la existencia de estos síntomas (o alteraciones en los análisis de sangre) no constituyen un diagnóstico definitivo de leucemia, ni mucho menos, sino son una primera aproximación diagnóstica del problema de salud. Esto debe luego ser identificado y confirmado con los estudios pertinentes que se realizan en el Servicios de Hematología.