Seguimiento tras el linfoma de hodgkin

Tras finalizar el tratamiento del linfoma de Hodgkin, se suelen realizar revisiones periódicamente durante años. Esto se hace para controlar posibles secuelas o efectos secundarios de las terapias, además de por la posible reaparición de la enfermedad. 

seguimiento del linfoma de hodgkin

 

¿Cuándo hay que hacerse revisiones?

Dependiendo de cada paciente, se hacen al principio cada poco tiempo y luego cada vez son más espaciadas en el tiempo; ya que van disminuyendo las posibilidades de que vuelva a aparecer la enfermedad. 

Evidentemente, cuanto más tiempo pasa y si las pruebas y revisiones arrojan resultados normales, más posibilidades hay de que la enfermedad oncológica se haya conseguido superar y se habla de remisión de la enfermedad.

Remisión del linfoma de hodgkin

Se habla de remisión cuando la enfermedad ha desaparecido con el tratamiento. Es decir, no hay evidencia de su existencia utilizando las técnicas diagnósticas por la imagen más apropiadas a cada caso (analíticas, PET-TAC…).

Tampoco aparecen signos ni síntomas de la enfermedad. La remisión completa puede durar semanas o años. Cuando dura años puede considerarse como una curación.

¿Cuáles son los cuidados que hay que tener?

Es habitual que muchos pacientes tras terminar los tratamientos oncológicos sientan que les cuesta volver a su rutina habitual y enfrentarse a situaciones parecidas a las que se daban previas al proceso de la enfermedad. Por lo que se recomienda: 

Ejercicio físico

Hay que procurar realizar de forma habitual ejercicio físico: es recomendable realizar unos 150 minutos de actividad física aeróbica semanal (simplemente caminar a buen paso al principio, sería suficiente). Y por supuesto un buen descanso también es necesario, aunque posiblemente cada vez se precise menos.

Hay estudios que indican que los pacientes con cáncer que hacen ejercicio regular constante (30 minutos diarios todos los días de la semana) presentan menos astenia y duermen mejor que los que no realizan ejercicio.

Son recomendables en general los ejercicios aeróbicos ligeros, como es pasear, o también, si es posible, la natación. En función de la situación general, hay que realizar una cierta actividad física regular y suave, pero sin sobrecargar al cuerpo con esfuerzos intensos. 
 

dieta

Una dieta saludable como es la dieta mediterránea, cuidando la hidratación, es importante para recuperar y mantener una adecuada calidad de vida.

¿Y si hay una recaída?

A veces puede ser que la enfermedad vuelva a aparecer, que es lo que se denomina Linfoma de Hodgkin recurrente.

Si reaparece la enfermedad existen tratamientos de rescate similares a los descritos para las personas que no responden al tratamiento inicial y diversos tratamientos en investigación.

Pruebas para detectar una recaída del Linfoma de Hodgkin

Existen unos protocolos establecidos de forma estándar (aunque ajustados a cada persona) para el seguimiento y detección de la posible recaída del Linfoma de Hodgkin.  

Estos establecen el tipo de pruebas adecuadas en cada revisión, así como la periodicidad y los tiempos indicados para realizar cada control. 

Pero siempre el médico establecerá el tiempo que debe pasar entre cada revisión, así como las pruebas que serán necesarias en cada paciente.  Estos controles son útiles también para valorar la evolución y mejora de las posibles secuelas  o efectos secundarios que puedan haberse dado en los pacientes. 
 

Recomendaciones

Cuando ocurre la reactivación o reaparición del Linfoma, es normal experimentar angustia e incluso emociones más negativas que en el momento del primer diagnóstico.

Pero es importante mantener una buena comunicación con tu equipo profesional para que te expliquen las nuevas opciones de tratamiento. Y las pautas a seguir para afrontar lo más fácilmente posible este nuevo proceso. 

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