LINFOMA DE HODGKIN: TRATAMIENTO

En el tratamiento del Linfoma de Hodgkin a lo largo de los años se ha ido aprendiendo cómo conseguir un elevado porcentaje de curaciones con la quimioterapia, que a veces se combina con la radioterapia

tratamiento del linfoma de hodgkin

 

Tipos de tratamiento de linfoma de hodgkin

La cirugía no tiene un papel relevante en el tratamiento del linfoma de hodgkin, con la excepción de la biopsia inicial para el diagnóstico de la enfermedad y el ocasional tratamiento de niños en circunstancias muy especiales.

El gran reto está en cómo escoger el tratamiento más adecuado para cada paciente, que sea el suficiente para conseguir la curación o el mejor control de la enfermedad sin causar una toxicidad excesiva a corto o largo plazo. Para ello se adapta a la situación de la enfermedad (estadio y grupo pronóstico) y de la persona enferma (edad, funcionalidad y enfermedades asociadas).

El grupo pronóstico se asigna según esquemas complejos, aceptados internacionalmente, que son distintos para los casos de enfermedad localizada y los de enfermedad avanzada.

 

radioterapia

Cada vez se utiliza menos como tratamiento único en el linfoma de Hodgkin clásico. Aun así, en personas y situaciones concretas, especialmente en casos de enfermedad localizada del tipo Predominio linfocítico nodular puede ser curativa en casi todos los casos. 

En los casos localizados se puede conseguir la misma eficacia con menor toxicidad con la quimioterapia sola, o con la combinación de cursos cortos de quimioterapia seguidos de radioterapia a dosis reducidas.

En algunos casos de enfermedad avanzada se utiliza también la radioterapia para asegurar lo conseguido en zonas donde había mucha cantidad de tumor. Cuando se usa, la radioterapia se aplica sobre la zona que está claramente enferma

efectos secundarios de la radioterapia

La radioterapia puede producir alteraciones en las zonas sobre las que se aplica:

  • Enrojecimiento o descamación de la piel.
  • Molestias al tragar.
  • Boca seca.
  • cansancio.

quimioterapia

La quimioterapia para el Linfoma de Hodgkin se considera un tratamiento sistémico ya que los medicamentos ingeridos o aplicados con ayuda de agujas o catéteres llegan a todo el cuerpo a través del torrente sanguíneo y pueden eliminar las células tumorales en cualquier lugar del organismo.

La combinación de varios medicamentos antitumorales se denomina poliquimioterapia y ha mejorado enormemente la supervivencia de los pacientes con esta enfermedad. Se utilizan diferentes esquemas de combinación entre los que figuran por su mayor utilización los abreviados con las siglas ABVD, STANFORD V y BEACOPP. Con estos esquemas se consigue curar en la actualidad a más del 80% de los pacientes con linfoma de Hodgkin.

La respuesta al tratamiento se evalúa siguiendo directrices aceptadas internacionalmente y con frecuencia incluye la repetición de la prueba PET en varios momentos del tratamiento y una nueva biopsia de confirmación en el caso de que el resultado de la prueba sea anormal.
 

efectos secundarios de la quimioterapia

Los medicamentos usados en la quimioterapia suelen producir efectos secundarios a corto plazo como nauseas o vómitos (que se evitan bien con tratamiento), escalofríos (especialmente el primer día de tratamiento con ABVD), pérdida temporal del cabello, lesiones en la boca, anemia, riesgo de sangrado, riesgo de infecciones, sensación de adormecimiento en las manos o alteraciones menstruales transitorias.

Estos efectos secundarios desaparecen al finalizar la quimioterapia. A medio plazo se pueden producir alteraciones pulmonares.

otros tratamientos

En los casos en los que la enfermedad no responde al tratamiento se pueden utilizar anticuerpos monoclonales como forma de dirigir de forma más certera la quimioterapia (Brentuximab Vedotin ), o usar otros tipos de quimioterapia (Bendamustina, GEMOX, ESHAP, DHAP, MiniBEAM, etc.).    

En general, lo más eficaz es efectuar a continuación un trasplante hematopoyético, habitualmente utilizando células madre del propio paciente (trasplante autólogo)  y en los casos más graves usando células madre de otra persona (trasplante alogénico), sabiendo que los riesgos derivados de ese tipo de trasplante son muy elevados. Para las personas que no responden a estos tratamientos hay otros muchos en investigación.
 

¿Cuáles son las secuelas?

El tratamiento del linfoma de Hodgkin cura a la mayoría de los enfermos. Sin embargo, se han descrito algunas complicaciones tardías y riesgos a largo plazo que pueden presentar los supervivientes y que conviene conocer.

Secuelas de la radioterapia

La radioterapia puede dañar los órganos que están cerca del campo de radiación, como por ejemplo la glándula tiroides, las mamas, corazón, pulmón, gónadas (testículos y ovarios), etc. y provocar de forma infrecuente la aparición de nuevos tumores (sobre todo de mama y pulmón).

secuelas de la quimioterapia

La quimioterapia puede provocar a largo plazo (de forma infrecuente) alteraciones cardiacas o pulmonares, o nuevos tumores (leucemia, síndromes mielodisplásicos y otros tipos de linfoma distintos del inicial).

Por último, la fertilidad se puede ver afectada con algunos tipos de quimioterapia, por lo que se recomienda discutir con su médico especialista la necesidad o no de iniciar estrategias de preservación de la fertilidad.

Esto generalmente ocurre en los pacientes con el tiempo, sobre todo porque son tratados a edades muy jóvenes y con el transcurso de los años, pueden presentar mayor riesgo que la población general de este tipo de problemas.

Normalmente los profesionales sanitarios lo tienen en cuenta y se realizan revisiones o cuidados preventivos en los casos en que es necesario.