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Factores de riesgo del mesotelioma

Se ha determinado por los organismos médicos internacionales que los productos relacionados con el asbesto/amianto provocan cáncer con una elevada mortalidad y por ello, desde hace décadas, se ha prohibido su uso en todos los países desarrollados, aunque se continúa utilizando en algunos países en vías de desarrollo.

El asbesto es un material mineral que se usa como aislante contra sustancias corrosivas. Las partículas de asbesto son invisibles a simple vista y son cancerígenas. Una vez inhaladas, se introducen en los pulmones causando problemas de salud que incluyen desde una enfermedad denominada asbestosis que consiste en una fibrosis del pulmón, hasta un cáncer en la pleura o en el peritoneo. 

Debido a sus especiales características, el asbesto se ha usado para una gran variedad de productos manufacturados, principalmente en materiales de construcción (tejas para recubrimiento de tejados, baldosas y azulejos, productos de papel y productos de cemento con asbesto), productos de fricción (embrague de automóviles, frenos, componentes de la transmisión), materias textiles termo-resistentes, envases, paquetería y revestimientos.

El mesotelioma maligno se asocia a la exposición al asbesto, en el trabajo (reconocida como enfermedad profesional) o la residencia. Tras esta exposición a asbesto, puede pasar un largo tiempo (más de 20 años) hasta que se manifiesta el tumor.

El mesotelioma es habitualmente diagnosticado en la quinta década de la vida con un claro predominio en el sexo masculino, debido esto último a su relación con la exposición laboral al amianto. Su incidencia está aumentando en Europa, esperándose un pico de la misma en el año 2018, afectando a la cohorte de varones nacidos entre 1945 y 1950, si bien, la incidencia varía de forma considerable en zonas geográficas distintas, reflejando la posibilidad de exposición ambiental y ocupacional al amianto. Destacar también que la incidencia aumenta de manera lineal en relación con la intensidad de la exposición, pero de manera exponencial respecto al tiempo transcurrido desde la primera exposición.

La incidencia del mesotelioma varía en diversas áreas del mundo, dependiendo de cuando el asbesto fue ampliamente utilizado en esa área. Las tasas de incidencia son más altas en el Reino Unido, en donde se diagnostican cerca de 1,800 casos por año. Australia era uno de los productores más grandes del mundo del asbesto, conduciendo al país que tenía las tasas de incidencia más altas en todo el mundo (basado en el tamaño de la población). La incidencia del mesotelioma en los EEUU está comenzando a declinar (diagnosticándose unos 2.000 casos al año), mientras que en Europa y Australia esperan a la meseta en los 10-15 años próximos. Actualmente, en España la tasa de incidencia se sitúa en torno a los 0,35 casos por cada 100.000 habitantes-año y es responsable del fallecimiento de 5 personas por cada millón de habitantes.

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