Seguimiento y revisión del Mieloma Múltiple

Las revisiones indefinidas en todas las personas con este diagnóstico son la norma, tanto en el Mieloma Múltiple como en las enfermedades afines.

seguimiento del mieloma múltiple

 

¿Qué pruebas se realizan?

Los análisis periódicos de sangre y orina son obligados y habituales en la mayoría de los pacientes. 

A veces se deben completar con otros tipos de pruebas, siempre en función de la respuesta al tratamiento, de cambios en la evolución de las analíticas, o bien ante la aparición de síntomas que hagan sospechar la aparición de complicaciones o la reactivación de la enfermedad. 
En ocasiones es necesario hacer o repetir otro tipo de estudios. 

Pruebas para detectar una recaída del Mieloma Múltiple

En la Gammapatía Monoclonal de Significado Incierto, que no es una enfermedad ni necesita tratamiento, la vigilancia debe ser sencilla pero muy larga, por lo que la colaboración del médico de atención primaria es, en estas circunstancias, muy importante.

Analíticas de sangre y de orina

Es necesario valorar los cambios en la celularidad de la sangre, así como la evolución de las proteínas y paraproteínas (controlar los cambios del Componente Monoclonal) en la sangre y en la orina.

Radiografías

Si existen sospechas de posible recaída, en ocasiones hay que realizar radiografías para control de las lesiones óseas preexistentes.

O si existen dolores óseos, para ver si hay mayor extensión en la afectación de los huesos por un posible avance del mieloma múltiple. 

Punción de médula ósea

No suele ser necesario repetir la punción de médula ósea en la mayor parte de los pacientes, aparte de la necesaria para el diagnóstico del mieloma múltiple. 

Pero dependiendo de la situación, en algunos pacientes hay que valorar la realización de una biopsia de medula para confirmar la respuesta tras el tratamiento, o valorar otros escenarios clínicos. 

Recomendaciones

A continuación se detallan las siguientes recomendaciones generales para el seguimiento del mieloma múltiple

Vida saludable

Como cualquier persona, sea paciente oncológico o no, es conveniente la adopción de hábitos de vida saludables para mejora de la calidad de vida: no fumar, no beber alcohol, alimentación basada en dieta mediterránea, y la realización de actividad física de forma regular.   

Cuidado con las infecciones

Hay un aspecto importante a tener en cuenta dentro de los cuidados a seguir por pacientes con Mieloma Múltiple, y es que tienen mayor riesgo de tener infecciones, principalmente de tipo respiratorio

Es por esto por lo que es importante en estas personas la adopción de medidas preventivas adecuadas: extremar las medidas de higiene en su entorno más cercano, evitando contacto con personas con enfermedades infecciosas. 

Fuera del entorno cotidiano, hay que intentar cuidar igualmente la higiene (sobre todo, el lavado de manos) cuando existe un entorno infeccioso (en invierno cuando hay ambiente epidémico de infecciones respiratorias o gripe), y más en sitios en que pueda haber aglomeraciones de gente (centros comerciales y centros sanitarios, por ejemplo).

Por supuesto, es recomendable realizar las pautas de vacunación adecuadas y controles que su médico le paute. 
Y todo esto, sobre todo en las épocas de mayor vulnerabilidad del paciente (tras tratamientos o TMO). 

Evitar fracturas

Otro aspecto a tener en cuenta es la fragilidad ósea. Al adecuado control del dolor se suma el tratamiento que su médico estime oportuno.  

Es importante realizar actividad física moderada de forma habitual, pero hay que evitar los ejercicios y actividades que puedan aumentar el riesgo de fractura, por lo que está desaconsejado levantar pesos (o ejercicios que sobrecarguen la columna vertebral, por ejemplo); así como la realización de deportes de contacto. 
Es mejor realizar actividad física en entornos controlados y evitar ejercicios con riesgo de caídas.