¿Cómo te podemos ayudar?

¿Qué es la radioterapia?

A lo largo de nuestra vida estamos expuestos a múltiples tipos de radiaciones. La mayor parte de ellas son ambientales y provienen de fuentes naturales como el suelo sobre el que vivimos, el sol, el aire que respiramos, el agua y los alimentos que consumimos.

Además de este tipo de radiaciones, existen otras que recibimos en las diferentes exploraciones radiológicas a las que nos sometemos para el diagnóstico de enfermedades, como son las provenientes de las radiografías o el TAC.

Desde el descubrimiento de los rayos X, hace ya más de cien años, las radiaciones se han aplicado cada vez  con mayor frecuencia en medicina, y su utilización en el tratamiento de distintas enfermedades ha dado lugar a la aparición de una nueva especialidad médica denominada oncología radioterápica, cuyo objetivo fundamental es tratar con radiaciones las enfermedades oncológicas.

La radioterapia es un tratamiento exclusivamente local o loco-regional (cuando se incluyen los ganglios cercanos al tumor), es decir trata el cáncer en su lugar de origen y su objetivo varía en función de cuando se administra. 

 

¿Quién es quién en el departamento de radioterapia?

 

El médico oncólogo radioterápico

Es el médico especialista en oncología radioterápica y el responsable del tratamiento. Se encarga, no sólo de prescribirlo, sino de evaluar tu situación general, realizar las revisiones periódicas de control y atenderte durante todo el proceso. Si en alguna ocasióntienes algún problema entre revisiones, es conveniente que se lo comuniques a él para su valoración y tratamiento.

 

El radiofísico

Suele ser el gran desconocido del servicio de radioterapia. Trabaja conjuntamente con el oncólogo radioterápico, especialmente en la planificación del tratamiento y es el responsable de hacer los cálculos de las dosis prescritas por el médico. También, es el encargado de que los aparatos tengan una precisión óptima. En algunas ocasiones mide las dosis de radiaciones sobre los pacientes, aunque suele hacer su trabajo “entre bastidores”.

 

La enfermería especializada

Se encargan de atender tus necesidades diarias y asesorarte para solucionar los problemas más sencillos derivados del tratamiento. Asimismo, son los responsables de realizar las curas que sean necesarias durante el tratamiento. 

 

El técnico de radioterapia

Es el responsable de llevar a cabo el tratamiento diario prescrito por el médico. Habitualmente, será el profesional que le situará en la mesa de tratamiento, controlando que éste se realice siempre bajo las mismas condiciones (previstas en la simulación) todos los días. Asimismo, será su nexo de unión con la enfermería especializada y el médico.

 

 

La radioterapia es en la actualidad, una de las terapias oncológicas más empleadas en el tratamiento de los tumores malignos.

 

Aparato de radioterapia

 

Los avances científicos y tecnológicos de las últimas décadas han permitido que el tratamiento radioterápico se realice con gran precisión, preservando y minimizando los efectos secundarios en los tejidos sanos.

Asimismo, el progresivo desarrollo de los distintos fármacos empleados, tanto para el tratamiento del cáncer como para disminuir los efectos secundarios de la radiación, permite el uso de terapias combinadas más intensivas y eficaces.

Hoy en día, es frecuente que numerosos pacientes reciban radioterapia como parte de la terapia oncológica. En multitud de ocasiones, este tratamiento, se asocia a otros como la cirugía, la quimioterapia o la inmunoterapia, con el objetivo de aumentar el porcentaje de curaciones; sin embargo, en algunos casos pueden aparecer efectos secundarios derivados de la combinación de ambos tratamientos.

La Asociación Española Contra el Cáncer, consciente del conocimiento limitado de la radioterapia, pretende ofrecer, a través de estas páginas, información sobre este tratamiento, en qué consiste y qué efectos secundarios se pueden derivar del mismo, así como una serie de consejos que permitirán evitar o minimizar dichos efectos no deseados. Ante la radioterapia puedes experimentar ansiedad y depresión al inicio del tratamiento. En ocasiones también puede aparecer fatiga, náuseas y ciertos temores asociados a la incertidumbre y el desconocimiento que pueden dificultar el seguimiento del tratamiento. Para combatir estos temores, lo mejor es que estés bien informada, que practiques alguna técnica de relajación, y si es necesario, que pidas ayuda profesional.

Contenido relacionado