“No hay ninguna forma de consumo de tabaco segura"

“No hay ninguna forma de consumo de tabaco segura”, afirma el doctor Méndez a los alumnos del Colegio San Agustín de Madrid

La AECC ha regresado en la mañana del lunes 6 de marzo al Colegio San Agustín, de Madrid, construido por los Agustinos a poco más de cincuenta metros del Estadio Santiago Bernabéu entre 1957 y 1959, con solo cruzar la calle del Padre Damián, para llevar a cabo una conferencia-taller sobre deshabituación tabáquica dirigida a sus alumnos de 1º de la ESO, es decir, con edades de 12 y 13 años.

A diferencia de otras visitas, los profesionales del Departamento de Prevención y Promoción de la Salud de la AECC de Madrid que han acudido en esta ocasión, el doctor Santiago Méndez y el psicólogo Pedro Aguilar, se encontraron ante dos amplios grupos de casi un centenar de alumnos cada uno de ellos, lo que ha hecho posible que no hayan ido clase por clase con el mismo temario y que se haya ahorrado tiempo y molestias a alumnos, profesores y ponentes.

Los casi doscientos alumnos (192), a unas dos horas por intervención, han recibido una parte médica, en la que el doctor Méndez ha tratado los componentes del humo del tabaco, que cuenta con caso 4.000 sustancias químicas, de las cuales 200 son tóxicas y más de 40 carcinógenas para el ser humano; enfatizando en que la mayor parte de los jóvenes no han probado el tabaco.

Méndez ha transmitido a los alumnos que “no hay ninguna forma de consumo de tabaco segura” y ha puesto las bases de la adicción física al tabaco, “cuya máxima responsable es la molécula de la nicotina, consustancial a la planta del tabaco”. A todo esto, el ponente ha tratado los aditivos que se añaden al tabaco para fidelizar a una marca, disimular los efectos del tabaco, “que no disminuir su nocividad”, y acercarlo a los más jóvenes con sabores atrayentes

Las ventajas para dejar de fumar han sido puestas sobre la mesa tanto por el doctor como por el psicólogo y, sobre todo, las de no comenzar a consumir, “ya que el tabaco es perjudicial desde el primer cigarrillo”, apunta Méndez, que aseguró que el consumo produce cambios que afectan al rendimiento deportivo, a la estética o a la recuperación del esfuerzo.

Por su parte, Pedro Aguilar ha expuesto los criterios diagnósticos del ‘Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders’ (DSM-V) sobre adicción al tabaco; al igual que las implicaciones de la adolescencia en cuanto a experimentación y deseo de independencia; para pasar a mostrar, seguidamente, la importancia de la presión de grupo, ilustrándolo con un vídeo de un experimento clásico en psicología social, “en el que se observa la tendencia a seguir la opinión del grupo”.

Finalmente, el psicólogo se ha referido a la libertad como “incitador al consumo”, también apoyado con un fragmento de una película “en la que se ve cómo se manipula este deseo de libertad para conseguir que los jóvenes experimenten con una sustancia altamente adictiva como es el tabaco”.