Refugiadas latinoamericanas de ACCEM son informadas sobre hábitos de alimentación saludable por la AECC

Un grupo de mujeres refugiadas de origen latinoamericano formó la audiencia de una charla sobre hábitos de alimentación saludable impartida, en la mañana del lunes 20 de noviembre, en la sede de la Asociación Comisión Católica Española de Migraciones (ACCEM), de Madrid, por la psicóloga Cristina Sanz y la doctora Elena Segura, miembros del Departamento de Prevención y Promoción de la Salud de AECC Madrid.

Sanz trabajó la prioridad que las personas dan a la alimentación y a la vida saludable en sus vidas. “Nos encontramos que las asistentes a la charla daban mucha importancia a la alimentación”, apunta la psicóloga, que considera que esta consideración debe estar “en primera línea con la salud”, formando el binomio: “si tengo buena alimentación tengo buena salud y puedo vivir”, sentencia.

La ponente trabajó los hábitos saludables de alimentación ayudada con la proyección de un vídeo para ilustrar cómo los cambios sociales y económicos influyen en la dieta, “no siempre para bien”, señala. El objetivo era el reconocimiento de las partes que hacen bien, independientemente de su situación económica de cada uno.

Por su parte, la doctora Segura habló de alimentación saludable, de qué es la alimentación y de dónde empieza; “en la compra”, apostilló. Diferenció mucho la alimentación para sobrevivir de la de conservación del cuerpo, de mantenerlo sano… “aunque en el caso de las asistentes, hay refugiadas que tenían un buen nivel de vida antes de llegar aquí”.

Segura ahondó en la alimentación “para vivir más y mejor y prevenir así enfermedades, como el cáncer”. Desmenuzó los tipos de alimentación en cada caso. Entre el público había cultura gastronómica colombiana, salvadoreña, venezolana… “en cada caso nos paramos en observar los tipos de carne y verduras que consumían y cómo cocinaban, potenciando el cambio de la grasa; por ejemplo, de la de cerdo a la de oliva o de semilla de girasol”, ya que actualmente no hay problema para encontrar productos en el supermercado.

Lo más importante de la intervención fue “el intercambio de conocimientos; aprender cómo son sus platos y cómo hacerlos saludables”, manifiesta la doctora. Aparecieron casos de alta ingesta de legumbres y poca leche; mientras Segura les desmontaba los mitos negativos sobre los lácteos o les emplazaba a cómo consumir menos grasa animal.

“Lo importante es que sigan manteniendo sus alimentos; solo variar un poco su alimentación en caso de ser muy restringida, y dar valor a lo que es saludable, como el desayuno abundante o tomar mucha fruta”, valoró la profesional de AECC Madrid en su primera intervención en esta ONG.