“Se puede comer bien sin renunciar a las culturas”, señala la doctora Segura en Rivas

“Se puede comer bien sin renunciar a las culturas”, señala la doctora Segura en una charla sobre alimentación a minorías étnicas

El Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid y la AECC local han hecho posible, en la mañana del lunes 29 de mayo, que un reducido grupo de mujeres pertenecientes a dos minorías étnicas residentes en el municipio reciban conocimientos sobre hábitos de alimentación saludable, y poder resolver sus dudas al respecto a través de una intervención de la doctora Elena Segura.

El Centro Socioeducativo Comunitario, ubicado en el número 10 de la calle de Frida Kahlo, albergó la mencionada intervención de la profesional del Departamento de Prevención y Promoción de la Salud ante un colectivo musulmán de origen marroquí y otro gitano.

La presentación de la charla fue a cargo de la presidenta de la AECC ripense, Nieves Estévez, que realizó una introducción de la AECC y de todos los servicios que presta, incluidos los ofertados en el municipio.

La doctora Segura, que preparó la intervención utilizando más imágenes y dibujos de lo que es en ella habitual con el objeto de facilitar la comprensión a las asistentes, sobre todo por la dificultad de alguna de ellas en entender el idioma por escrito, comenzó argumentando qué hay que comer y qué no para llevar una dieta lo más saludable posible.

A excepción de la carne de cerdo para las musulmanas, hizo hincapié en la ingesta moderada de carnes rojas -el cerdo posee algunas- y, en definitiva, llevar una dieta mediterránea, algo en el que sí coincidieron todas las presentes.

“Me gustó las preguntas inteligentes que me hicieron, como qué partes del cerdo se considera carne blanca y cuál roja, la cantidad de grasa que poseen carnes como la de cordero -muy consumida por las musulmanas- o si era recomendable o no la ingesta de embutidos”, señalaba Segura; que aconsejó, por ejemplo, cambiar la carne de cerdo por la utilización de diversos huesos en la cocción a la hora de preparar guisos, como la olla gitana, potajes o cocidos…

Asimismo, la doctora recomendó reducir al máximo la ingesta de alcohol -que en las musulmanas no es problema- y el consumo de pastelería y dulces, de gran éxito en ambos colectivos, pero de gran tradición de elaboración en los países árabes. Asimismo, se trataron otros ámbitos de la alimentación, como no abusar de rebozados o abrir el debate acerca de los aceites de palma o vegetales frente a los más recomendaos en España, procedentes del olivo, con el objetivo de fondo de reducir grasa en la dieta cotidiana.

Segura no se olvidó de recordar a las asistentes los beneficios de la fibra en frutas, verduras, cereales o legumbres, ofreciéndoles unas pautas para cocinar sin brasas y poniendo como ejemplos para la ocasión platos de humus, cuscús, pucheros… “He intentado interactuar muchísimo con ellas y hemos aprendido todas”.

Finalmente, la ponente quiso demostrar también que comer bien no está reñido con gastar mucho dinero en ello, sabiendo elegir a la hora de confeccionar la dieta diaria de la familia, “y sin tener que renunciar a la cultura que hemos aprendido desde pequeños”.