El Voluntariado de la AECC celebra su comida anual reuniendo a cerca de 900 comensales en Madrid

El Voluntariado de la AECC celebra su comida anual reuniendo a cerca de 900 comensales en Madrid

Una amplia representación de todos los sectores del Voluntariado de la AECC de Madrid se dio cita en las primeras horas del invierno, recién estrenado el miércoles 21 de diciembre, en el Hotel NH Collection Madrid Eurobuilding, de la calle de Padre Damián, donde en número muy cercano a 900, voluntarios y voluntarias -éstas siempre suelen ganar en número- intercambiaron sus experiencias vividas durante todo 2016 con los enfermos de cáncer y sus familias en torno a una mesa.

“Demostráis amor en los hospitales, domicilios, por las calles… A los que se encuentran solos les dais vuestra compañía, demostrando vuestro gran altruismo”. Éstas fueron palabras del presidente de toda la AECC, la estatal y la madrileña, Ignacio Muñoz, que fue el primero en subir al escenario para dar la bienvenida y dirigirse a los cientos de voluntarios presentes en el tradicional y multitudinario almuerzo.

Asimismo, el presidente de la AECC anunció varias “sorpresas”, como la de la próxima apertura en el Corredor del Henares de un nuevo centro para atender al enfermo y a sus familias, con psicólogo y trabajador social; y un nuevo espacio de ocio y recreo para los pacientes de la Residencia Oncológica.

Auguró un gran futuro a la AECC en los próximos años, asegurando que se “triplicará” el número de personas atendidas; llegar a completar con presencia del Voluntariado de la AECC la lista de hospitales madrileños, recordando los dos últimos: Aranjuez y Pozuelo; y llegar al medio centenar de carreras y marchas solidarias contras el cáncer por todos los rincones de la Comunidad de Madrid.

Antes de iniciarse la comida, el presidente no quiso finalizar su alocución sin recordar a Teresa Alcázar, entrañable delegada de la AECC en Villarejo de Salvanés durante más de 18 años, fallecida el pasado mes de octubre, que se dedicó a llevar el mensaje de la Asociación a todos los enfermos de cáncer de su localidad.

A los postres, la responsable del Departamento de Voluntariado, María José Meniz, anunció la actuación de un grupo de profesionales de la AECC que actuó junto a la cantante Ruth Lorenzo en el pasado concierto ‘Por ellas’, de Cadena 100. Primero, interpretaron ‘Gracias a ti’, de Vázquez Sounds, comenzando con la estrofa: “Hoy es un día mejor. El cielo tiene color. En el aire se respira el amor. Hay una nueva ilusión que llena mi corazón”; y, para acabar, el conocido villancico ‘Los peces en el río’, que fue cantado por toda la audiencia en estas fechas navideñas.

Después, subieron al escenario, dos invitados de excepción, muy comprometidos con la AECC, el veterano actor cómico Pepe Ruiz, que nos se pierde esta cita anual con la Asociación, y el locutor de radio Tony Aguilar, del programa ‘Los40’, que precisamente un día antes había amenizado a los enfermos oncológicos hospitalizados en el 12 de Octubre. Ambos, junto a Ignacio Muñoz, los vicepresidentes de la AECC de Madrid, Inés Entrecanales y Javier Prado, y su tesorera, Charo Rodríguez, entre otros, se dispusieron a imponer las cien ‘Uves’ de oro (30) y plata (70) a los voluntarios merecedores de éstas, a las que se sumaron otras dos doradas para los dos invitados de honor.

La última parte del encuentro se centró en el sorteo de 130 regalos donados por más de una treintena de empresas muy vinculadas a la AECC, desde un televisor de 32’ a viajes, pasando por estancias en hoteles y circuitos de spa, abrigos de piel, cosméticos, perfumes, relojes, complementos, lote de vinos, menús degustación y hasta retratos a carboncillo originales de la serie ‘Velvet’, del artista Ramón Lez, se entregaron.

Media hora antes del comienzo del almuerzo, en el que estuvieron representados voluntarios de 52 municipios, 33 hospitales y todos que  ejercen su labor en el resto de servicios que ofrece la AECC,  tuvo lugar en la vecina parroquia de San Fernando una misa, en la que el párroco don Antonio pidió expresamente “por todos los enfermos, especialmente por los afectados por cáncer…” para que “…no pierdan nunca la esperanza en su curación”; y por “todos los voluntarios de la Asociación Española Contra el Cáncer para que, apoyados en las obras de misericordia, sigáis trabajando con ese amor, fuerza y alegría por los demás”.