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Gazpacho de sandía con langostinos y crujiente de queso

Receta de verano, elaborada con la colaboración del cocinero y pedagogo  Arnau Sánchez y la dietista Alba Chaparro.

Gazpacho de sandía

 

Ingredientes (para cuatro personas)

Para el gazpacho

  • ½ sandía
  • 3 tomates
  • ½ cebolla
  • 1 diente de ajo
  • ½ pimiento verde (pieza mediana)
  • 1 rebanada de pan de medio kilo
  • 1 cuchara sopera de vinagre de jerez
  • 3 cucharadas soperas de aceite de oliva extra virgen
  • Sal

Para el crujiente de queso

  • 100 g parmesano rallado
  • 10 g harina (1 cuchara de postres)
  • Guarnición
  • 8 langostinos

Elaboración

 

Para hacer el gazpacho

Troceamos la sandía desechando las pepitas. Introducimos en un recipiente alto la sandía y los demás ingredientes y lo trituramos todo. Colamos el líquido extraído y reservamos.

Para hacer el crujiente de queso

Rallamos el queso y lo mezclamos con la harina.

Calentamos una sartén y espolvoreamos la mezcla de queso y harina dándole la forma deseada y procurando hacer una capa fina pero tupida. Cuando empiece a dorarse le damos la vuelta y terminamos de cocerlo. Lo reservamos en papel absorbente.

 

Para hacer los langostinos

Pelamos los langostinos y les extraemos el intestino (hilo negro del lomo). Para conseguirlo nos puede ayudar el hacer una incisión a lo largo del langostino con la ayuda de un cuchillo. Una vez pelados, cocemos los crustáceos al vapor durante 1 minuto.

Montaje del plato

En la base de una copa o de un plato hondo, colocar dos langostinos y el crujiente de queso. Rellenar con el gazpacho.

 

Otra opción sería en lugar de sandía, hacerlo de remolacha, siguiendo el mismo proceso pero cambiando la ½ sandía por 3 remolachas cocidas. Entrante ideal en caso de estreñimiento por su elevada aportación en fibra. Buena elección para la inflamación de la mucosa, boca seca y dificultad para tragar, si excluimos el crujiente de queso y el langostino. También es apto para las personas que tienen intolerancia a la lactosa pero toleran los quesos curados. Al poderse tomar bien frío y por su bajo contenido en grasas puede ser una buena opción en caso de náuseas.

 

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