¿Cómo te podemos ayudar?

Consejos prácticos

Ante la proximidad de la muerte de un ser querido, es normal que te surjan dudas sobre las gestiones o aspectos que debes tener en cuenta. Por ello, te ofrecemos una serie de consejos por si te resultan de utilidad.

Últimos días en hospital o domicilio 

Es un momento muy complicado para tomar decisiones precipitadas. Lo más probable es que tu familiar, a lo largo de la enfermedad haya expresado verbalmente a alguien de familia, o haya dejado por escrito sus reflexiones en sus Voluntades Anticipadas, cuáles son sus indicaciones acerca de dónde pasar sus últimos días… es el momento de cumplir sus deseos. 

Si esto no es así y nunca habéis hablado sobre este tema, es importante que contéis con orientación profesional para la toma de decisiones. Podéis hablar y consultar vuestras dudas con el equipo médico (ESAD, médico de atención primaria) que esté atendiendo en estos momentos. También podéis contar con nuestros profesionales para ayudaros en estos momentos tan complicados. No estáis solos y en estos momentos toda ayuda viene bien.

Si vuestro familiar se encuentra consciente, informadle de los pasos que estáis dando para que no sienta que estáis tomando decisiones respecto a su vida sin contar con él. La comunicación y la información, además de importantísima, es fundamental.

La decisión de permanecer en el domicilio o hacer un ingreso en un hospital es muy personal.

Existe una tendencia orientada hacia la atención y cuidados y el fallecimiento en casa, debido muchas veces a la escasez de recursos de plantas de cuidados paliativos en los hospitales de agudos. 

Normalmente, el ingreso en los hospitales que cuentan con unidades de cuidados paliativos viene dado por derivaciones de otros hospitales. Es un momento complicado puesto que la decisión la toma el equipo médico y no la familia ni el enfermo y es una toma de conciencia con la realidad muy dura. Más allá del profundísimo dolor que nos produce esta decisión, hay que tener en cuenta que los equipos de atención en las unidades de cuidados paliativos están formados y preparados para cubrir las necesidades sanitarias del paciente. Indudablemente, hay que establecer turnos de atención y acompañamiento al enfermo. Pero poder contar con un equipo sanitario, reporta tranquilidad a las familias.

La decisión de permanecer en casa, tiene que estar fundamentada por la posibilidad del control de los síntomas y del dolor, por lo que debéis contar con la orientación médica necesaria. La organización de los cuidados por parte de los familiares es fundamental para evitar la sobrecarga de un solo miembro. Estableced turnos y manteneros disponibles para ayudar al resto ya que los momentos de angustia pueden darse.  

 

Saber si hay seguro o buscar funeraria

No todas las personas tienen contratado un seguro de decesos que cubra los servicios funerarios, los trámites con la administración, etc. Revisad bien las cláusulas del contrato y consultad con la aseguradora todas las dudas que os surjan. 

Si tu familiar no cuenta con este seguro, lo normal es la contratación de una funeraria. Ya que son las empresas especializadas en estos trámites y os facilitan como familia que no os veáis envueltos en situaciones que añadan más dolor al momento. 

 

Celebración de funerales

El funeral es la ceremonia de despedida de la persona fallecida. Para la familia y amigos es tremendamente importante porque es un punto de partida en la realidad que les inunda. Respetar los deseos de la persona que ya no está, es tremendamente tranquilizador para todos. 

La decisión de hacer un ritual u otro es muy personal y aunque no siempre las creencias son compartidas por todos; dependiendo de cada persona de la familia, puede realizar su ritual de despedida en la intimidad. 

En la actualidad se pueden hacer entierros religiosos y/o civiles. Los servicios funerarios son competencia de los diferentes Ayuntamientos. 

La religión mayoritaria es la católica y los tanatorios están preparados para dar respuesta a este tipo de funerales: velatorios, eucaristía, etc.

A la hora de dar respuesta a los diferentes rituales, teniendo en cuenta la diversidad cultural y religiosa, es importante que tu familiar se ponga en contacto con su lugar de culto de referencia y confianza para que puedan orientarle acerca de cuál sería el ritual que ofrecen y que sea lo más cercano a sus deseos, sus creencias y las vuestras como familia. Este paso, puede hacerlo solo o en compañía de algún familiar de confianza. Siempre será más sencillo para él/ella y para ti.

También se llevan a cabo entierros civiles para aquellas personas que no tienen creencias religiosas. Unas veces son servicios que ofrecen las diferentes funerarias y otras son empresas externas las que facilitan estos trámites. Para la celebración de estos funerales no se cuenta con sacerdotes, sino con maestros de ceremonias, o en algunos casos es un miembro de la propia familia. Si decidís que sea esta última opción, es importante que la persona que lo vaya a llevar a cabo cuente con un tiempo de preparación puesto que le puede resultar emocionalmente complicado. 

Si tu familiar cuenta con un seguro de decesos o un seguro que cubra estas cuestiones dentro de sus cláusulas, no dudes en ponerte en contacto con ellos para resolver las dudas que se os planteen. En caso de no contar con un seguro, puedes consultar con empresas privadas que se dedican a la realización de ceremonias civiles, con el Ayuntamiento de la ciudad en la que estás empadronado/a para conocer cómo se llevan a cabo en tu municipio o con una funeraria.

 

Entierros para personas sin recursos económicos 

No siempre es posible correr con los gastos que conlleva el sepelio de un familiar. La gestión de los Servicios Funerarios corre a cargo de los diferentes Ayuntamientos y por lo tanto, son los encargados de sufragar los gastos de los sepelios de las personas que fallecen (o vayan a fallecer) en el municipio en el que están empadronados y que no cuentan con medios económicos suficientes ni con familiares que puedan asumirlos.

La gestión la llevan a cabo los trabajadores sociales de los Centros Municipales de Servicios Sociales y hospitales, previa valoración de su situación personal socio-económica.

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