¿Qué es el cáncer de piel?

El cáncer de piel se produce por  el crecimiento anormal y descontrolado de las células cutáneas, que se han alterado debido a la acción de la radiación ultravioleta (UV), siendo ésta procedente de la luz solar o de fuentes artificiales de radiación ultravioleta, por eso se suele manifestarse con mayor frecuencia en las zonas de piel expuestas al sol.  

Tipos de cáncer de piel y Epidemiología

Los principales tipos de cáncer de piel son: carcinoma de células basales, carcinoma de células escamosas y melanoma.

Los carcinomas de piel en España tienen una tasa de incidencia de 30 casos por 100.000 habitantes en el año 2023 (fuente: Observatorio de la Asociación Española Contra el Cáncer), con una tendencia al aumento de la incidencia en los últimos años. Se han detectado en este año 14.430 casos de cánceres de piel no melanoma.

El melanoma tiene una tasa de incidencia mucho menor: de 12 casos por cada 100.000 habitantes, habiendo en 2023 unos 5.962 casos diagnosticados. Los carcinomas de células basales y de células escamosas son los más frecuentes en su presentación y son los de mejor pronóstico, frente a los mucho más infrecuentes: carcinoma de células de Merkel y Melanoma. Estos son dos tipos de tumores de comportamiento habitualmente más agresivo, pero cuya incidencia es mucho menor. Aunque los avances terapéuticos están permitiendo mejoras en el pronóstico en muchos casos.

Carcinoma de células basales

El carcinoma de células basales es la forma más frecuente de cáncer de piel siendo el 80-90% de los carcinomas cutáneos . 

Prácticamente todos aparecen en áreas del cuerpo expuestas al sol, sobre todo, en cara, orejas, cuero cabelludo, hombros y espalda.

Se producen por crecimiento de las células basales que se sitúan en la capa más profunda de la epidermis (que es la capa más superficial de la piel).

No tiene capacidad de dar metástasis, aunque puede ser invasivo localmente por su crecimiento lento pero progresivo.

​​​​​​​Carcinoma de células escamosas

El Carcinoma de Células Escamosas o espinocelular, o también llamado epidermoide,  es el segundo cáncer de piel más frecuente.  Supone hasta un 20-25% de los tumores malignos cutáneos

Se producen por crecimiento anómalo de las células escamosas, los queratinocitos, que conforman casi toda la capa más exterior de la piel (epidermis).

Tienen el aspecto de heridas con costra y bordes sobreelevados que sangran fácilmente.

Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque suelen darse en áreas que suelen estar expuestas a la luz UV como, por ejemplo, orejas, cara, cuero cabelludo, manos, brazos y piernas. El daño provocado por la exposición solar en las células es acumulativo, por lo que el riesgo de padecer este cáncer se incrementa con la edad.

Es un tumor con capacidad para dar metástasis sobre todo a nivel ganglionar, pero esto es infrecuente y solo ocurre en casos muy avanzados.

Melanoma

El melanoma es un tumor mucho menos frecuente que los otros tipos de cáncer de piel, pero su comportamiento es más agresivo, por lo que es más probable que pueda invadir el tejido sano que lo rodea y se pueda diseminar a otras partes del cuerpo.

Melanoma es el nombre genérico de los tumores melánicos o pigmentados. A pesar de que la mayoría de los melanomas se originan en la piel, principalmente, en el tronco o en las extremidades, también pueden aparecer en otras superficies del cuerpo (como la mucosa de la boca, del recto o de la vagina, o la capa coroides del interior de nuestros ojos.

Los datos epidemiológicos han sido actualizados en abril de 2024.